En el Congreso empiezan a creer que es posible conseguir la destitución de Adorni a través de la moción de censura

El escándalo del Jefe de Gabinete aglutinó a diputados de la mayoría de los bloques. Por lo pronto se presentó un pedido de sesión para el martes 23 con el objetivo de tratar la interpelación. Al peronismo y la izquierda se sumaron esta vez la Coalición Cívica, Provincias Unidas y monobloques. El PRO dijo que lo que hizo Adorni «no tiene justificación posible».

La moción de censura es un mecanismo constitucional de control político mediante el cual el Congreso de la Nación puede exigir la remoción del Jefe de Gabinete de ministros debido a su desempeño y sin necesidad de demostrar la comisión de un delito.

La utilización de esa herramienta legislativa empezó en las últimas horas a tomar más peso específico. Luego del último escándalo con la declaración patrimonial y la confesión de haber ocultado dinero en negro al fisco, la oposición presentó este jueves un pedido de sesión para el próximo martes 23 de junio a las 14 con el objetivo de tratar, en principio, la interpelación y pedidos de informes al jefe de Gabinete, Manuel Adorni. Si ese pedido prosperara -algo que en esta instancia no aparece como imposible- impulsar una moción de censura para votar su destitución sería el paso siguiente.

«ADORNI le mintió en la cara a los 47 millones de argentinos y a los 257 diputados nacionales. Es URGENTE aplicar el art. 101 de la Constitución Nacional», señaló en un posteo de la red social X el bloque de Unión por la Patria, uno de los espacios que presentó la moción de censura para la remoción del ministro coordinador.

Además del bloque presidido por Germán Martínez, encabezaron la convocatoria a la sesión el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, un sector importante de Provincias Unidas, y se sumaron también con sus firmas las monobloquistas Natalia de la Sota y Marcela Pagano.

En su cuenta de la red social X, el diputado socialista de Provincias Unidas, Esteban Paulón, sostuvo que «no hay más excusas posibles» para Adorni.

«Ante las nuevas revelaciones en la causa contra Adorni por enriquecimiento ilícito, insto a las y los diputados nacionales a avanzar en la interpelación del Jefe de Gabinete y su posterior remoción por moción de censura«, expresó el santafesino.

Por su parte, Pablo Juliano, también de Provincias Unidas, catalogó el 23 de junio como «el día de la revelación» porque «ese día se sabrá quiénes son los verdaderos republicanos y quiénes son los que prefieren ser socios de la impunidad».

Voces a favor del pedido de sesión especial también se escucharon en los pasillos del Congreso de parte de legisladores de los bloques de la Unión Cívica Radical, Innovación Federal, Elijo Catamarca, y Producción y Trabajo.

Hasta el PRO, un aliado natural del Gobierno, emitió un duro comunicado. «Lo de Manuel Adorni es una falta grave. Un funcionario no puede decirles a los argentinos y al Congreso Nacional que no ocultó nada, y después admitir que sí lo hizo. Eso no tiene ninguna justificación posible», empieza diciendo el texto publicado por el partido que a nivel nacional conduce Mauricio Macri.

Por si todo lo anterior fuera poco, Adorni enfrenta resistencias internas dentro del oficialismo: la jefa del bloque de senadores de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, tomó distancia pública del funcionario y vinculó su conducta con una «omisión ética grave». A ella se sumó Omar Zago, quien lidera el bloque del MID, quien admitió que ante el primer intento del peronismo de interpelar a Adorni votó en contra pero que «ahora la situación cambió para peor. Estamos en un escenario de mayor gravedad institucional».

En el Congreso empiezan a creer que es posible conseguir la destitución de Adorni a través de la moción de censura

La presión de la oposición dura y también de los dialoguistas surge en medio del estallido del último escándalo que rodea a Adorni luego de que admitiera públicamente que ocultó medio millón de dólares al fisco bajo la justificación de que su familia ahorró «en negro, como todos los argentinos».

¿Será entonces el momento en que el Congreso le ponga punto final al escándalo Adorni? La pregunta busca su respuesta por estas horas turbulentas para la salud institucional de la democracia argentina.