Mientras se sustanciaba la privatización, su directorio incrementó en un 223% los dividendos no distribuidos, hasta llegar a más de $ 276 mil millones. Apenas tomaron el control, los nuevos dueños se distribuyeron el dinero. Los socios son argentinos y del exterior.

La privatización de Transener va en camino del escándalo. La operación concretada en mayo de este año implicaba el desembolso de U$S 356 millones por parte de los ganadores. Pero éstos, en lugar de realizar el pago con fondos propios, tomaron la caja de la propia Transener para cancelar parte del compromiso.

La firma que ganó la licitación con la que se privatizó Transener es un consorcio formado por las empresas Genneia y Edison Energía. Genneia es la principal productora de electricidad por fuentes renovables del país. Edison Energía es una firma formada en 2025 por los hermanos Juan y Patricio Neuss.

Este consorcio tomó el control efectivo de Transener en los últimos días de agosto, cuando recibió las acciones que estaban en poder del Estado. Apenas concluyó este acto administrativo, los nuevos dueños decidieron repartir entre los accionistas fondos que tenía Transener por dividendos no distribuidos y acumulados previamente.

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Estos resultados no asignados tuvieron un fuerte crecimiento en 2025, cuando ya estaba decidida la privatización de Transener. Al 31 de diciembre de 2024 alcanzaban a $ 85.666 millones. Un año después, la cifra era de $ 212.789 millones, con una expansión de casi el 150%. Tres meses después, en marzo de este año, llegaron a su pico: $ 276.714 millones. En 15 meses, los resultados no asignados crecieron un 223%.

En el balance del segundo trimestre de este año, ese valor baja a $ 140.224 millones, unos $ 130.000 millones menos que tres meses antes, lo que muestra que ya se estaba realizando la distribución de los dividendos acumulados.

Quiénes son los beneficiados en el escándalo de Transener
Transener es la principal transportadora de alta tensión del país. Es una empresa estratégica.

Según los informes a la Comisión Nacional de Valores (CNV), el directorio de Transener resolvió distribuir $ 253.500 millones en dividendos el 27 de agosto pasado siguiendo una indicación que, según el portal Econojournal, habría dado Tristán Socas, presidente Enarsa y representante del Estado en el directorio de Transener antes de su privatización, quien habría planteado postergar la liquidación hasta que concluyera el proceso de privatización.

El argumento, explica Econojournal, fue que la presencia de esos fondos haría que las empresas interesadas en comprar las acciones de Transener elevasen sus ofertas. Sin embargo, la licitación estuvo cuestionada desde un principio por el valor base que se le adjudicó, considerado muy bajo, y por la entidad que llevó a cabo la tasación, el Banco de Inversión y Comercio Exterior (BICE) y no el Tribunal de Tasaciones.

Quiénes son los beneficiados

El principal accionista de Genneia es el fondo Argentum Investments LLC, con una participación del 43,6%. Este fondo es controlado por el fondo de cobertura (hedge fund) de Estados Unidos PointState Capital, cuyo principal accionista es Zachary Schreiber. PointState Capital invirtió en Argentina durante el mandato de Mauricio Macri: le compró a Socma –la sociedad de la familia Macri- parques eólicos y otros activos de energía. En el mercado se decía por aquel entonces que pagó mucho más de lo que valían.

El segundo accionista mayor de Genneia es Fintech Energy LLC, con un 25%. Esta firma es propiedad de David Martínez Guzmán, un inversor mexicano que en la Argentina se hizo popular por su compra de acciones de Telecom, a través de la firma Fintech Telecom. Es una participación que aun sostiene y que alcanza al 20,83% del operador de telecomunicaciones. Martínez Guzmán también fue un importante jugador durante las sucesivas renegociaciones de deuda argentina: en 2005 respaldó el canje que encaró el tándem Néstor Kirchner-Roberto Lavagna; en 2014, apoyó la propuesta de otro dúo, el de Cristina Kirchner-Axel Kicillof, para cambiar la sede de pago de Nueva York a Buenos Aires y canjear los bonos aun en default por otros bajo ley argentina; y en 2020, respaldó la propuesta de renegociación de deuda del entonces ministro de Economía, Martín Guzmán.

Entre los accionistas minoritarios destacan las familias Brito, con Jorge Pablo Brito a la cabeza (es el presidente del directorio de Genneia) y principal accionista del Banco Macro, y Carballo. Ambos clanes poseen participaciones individuales cercanas al 8,33% cada uno.

El socio de Genneia en la compra de Transener es Edison Energía, una firma cuyas caras visibles son los hermanos Neuss. Formada en 2025, creció con mucha rapidez en el sector energético de la mano de otras privatizaciones y compras. Entre las primeras, Edison Energía ganó las licitaciones para quedarse con las represas hidroeléctricas Alicurá y Planicie Banderita, ambas en la provincia de Neuquén. Antes, en marzo de 2025, compró dos distribuidoras de electricidad, la de la provincia de Tucumán y la de Jujuy. Esa misma compra al grupo de capitales nacionales BAF Capital incluyó a la transportista independiente Litsa, que controla en formato concesión varios tramos de la línea eléctrica de alto voltaje que une Yacyretá con el Gran Buenos Aires. Y por último a la central hidráulica Potrerillos, en Mendoza.

Los Neuss son la cara visible de un grupo más amplio de socios. En este emprendimiento energético los acompañan los empresarios Rubén Cherñajovsky y Luis Galli, cuyo negocio más conocido es la empresa Newsan, y el fondo Inverlat Investments, cuyos integrantes reconocidos son Carlos Giovanelli, Damián Pozzoli, Guillermo Stanley y Federico Salvai. Catorce años atrás, en 2012, Inverlat le vendió a los Neuss la distribuidora eléctrica de la provincia de Río Negro, Edersa.

Así las cosas, los 253 mil millones de pesos se distribuirán según las proporciones accionarias. El nombre de la firma que controla Transener es Citelec, que posee el 52,65% de las acciones y está dividida en partes iguales entre Pampa Energía (de Marcelo Mindlin) y el consorcio formado entre Genneia y Edison Energía. Así, Pampa Energía recibirá unos $ 66.700 millones, Genneia, $ 33.400 millones y Edison Energía otro tanto (no se conoce cómo será la división de la renta dentro de esta firma). Por otro lado, la Anses posee el 19% de las acciones de Transener dentro de los activos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad. El 28% restante cotiza en el Bolsa de Comercio de Buenos Aires.