La medida fue dispuesta por el juez Ramos Padilla, en respuesta al ajuste impuesto sobre este organismo clave en la identificación de nietos apropiados por la dictadura.

El juez federal Alejo Ramos Padilla ordenó una medida cautelar interna que instruye al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, para que adopte «todas las medidas administrativas y las asignaciones presupuestarias necesarias para garantizar el adecuado funcionamiento del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG), incluyendo la preservación del Archivo Nacional de Datos Genéticos, mantenimiento de la cadena de custodia de las muestras biológicas bajo su guarda, las adecuadas condiciones de higiene y seguridad física e informática, condiciones ambientales, insumos críticos».

La medida judicial arriba luego de que la directora del BNDG, Mariana Herrera Piñero, advirtiera que, consecuencia del desfinanciamiento del Gobierno Nacional, se verían imposibilitados de seguir tomando muestras; detallando que el “organismo enfrenta una situación crítica de operatividad, derivada exclusivamente de la insuficiencia de crédito presupuestario, que compromete la continuidad de servicios esenciales (limpieza, vigilancia, mantenimiento de edificio, entre otros) próximos a su vencimiento”.

Herrera Piñero había alertado que esta situación ponía en riesgo la adecuada preservación de muestras biológicas que constituyen pruebas judiciales que han llevado más de 40 años de reconstrucción, a partir de perfiles genéticos de familiares que ya no están y que resultan centrales para la resolución de delitos de lesa humanidad.

Según informó la periodista Luciana Bertoia, Ramos Padilla también le dio cinco días al ministro de Justicia de la Nación, Juan Bautista Mahiques, para que informe sobre la posible afectación del servicio de justicia que implica el ajuste sobre el BNDG.

H.I.J.O.S. Capital destacó la importancia de esta medida cautelar frente al peligro que corre el Banco Nacional de Datos Genéticos, como así también «la búsqueda de nuestros hermanos y nuestras hermanas, nietos y nietas» que lleva adelante Abuelas de Plaza de Mayo.

Riesgo de daño irreversible

Precisamente, en la víspera Abuelas había emitido un comunicado, a través del cual denunciaron el ahogo presupuestario al Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG) y su consecuente peligro de parálisis.

«Se trata de un organismo clave para la identificación de los nietos y nietas apropiados durante la última dictadura y una herramienta fundamental para la protección del derecho a la identidad», explicaron desde Abuelas.

Detallan desde Abuelas que el BNDG cuenta con más de 1000 perfiles genéticos de madres que buscan a sus hijas e hijos, que les fueron arrebatados en condiciones de vulnerabilidad en el período de la dictadura, además de los de hombres y mujeres que dudan de su origen y familiares que buscan a sus niños y niñas desaparecidos. Precisan que se trata de alrededor de 32.000 muestras ingresadas, mayormente relacionadas con delitos de lesa humanidad e identificación de personas desaparecidas; y advierten que «una falla en su cadena de seguridad generaría un daño irreversible«.

Asimismo, plantean desde Abuelas que «es responsabilidad del Estado argentino cumplir las obligaciones de investigar, juzgar y sancionar adecuadamente a los autores de graves violaciones a los derechos humanos«.

«A lo largo de estos años, además de los 140 casos de niños desaparecidos resueltos, el organismo pudo reunir hermanos y muchas madres que buscaban a sus hijos, que no se vinculan con el terrorismo de Estado». Foto: gentileza

Ataque constante

Abuelas denuncia que pese a que el Banco es un organismo reconocido a nivel mundial, cuya Ley ha sido modelo para la creación de otros Bancos similares en el mundo y se trata de una institución modelo en la identificación de personas desaparecidas; «está siendo atacado desde la asunción del gobierno de la Libertad Avanza«.

Detalla el organismo de Derechos Humanos que desde la asunción del gobierno de Javier Milei se logró revertir tanto un ataque en la Ley Bases como mediante el Decreto N° 351/2025, que intentaba su intervención de hecho.

Respecto a la importancia del BNDG y el riesgo que representa su desfinanciamiento, retomó Abuelas lo denunciado por la directora del organismo: «El Banco enfrenta una situación crítica de operatividad que pone en riesgo los estándares de conservación de restos y archivos biológicos. Cualquier interrupción en las condiciones de conservación, refrigeración, climatización, bioseguridad o monitoreo ambiental constituye un riesgo para la preservación de esta evidencia genética. A lo largo de estos años, además de los 140 casos de niños desaparecidos resueltos, el organismo pudo reunir hermanos y muchas madres que buscaban a sus hijos, que no se vinculan con el terrorismo de Estado».

Y alertó que «la parálisis del BNDG afectaría, además de su propia labor, la de otros organismos del Estado que también deben garantizar la búsqueda de los bebés robados en dictadura y la defensa del derecho a la identidad, como la Comisión Nacional por el Derecho a la Identidad (CoNaDI) y la Unidad Especializada para Casos de Apropiación de Niños durante el Terrorismo de Estado (UFICANTE)».