Al ajuste que sufre la Conae, se suma otro recorte de $4.400 millones: «Cada mes es un poco peor»
El nuevo ajuste fue oficializado a través de la Decisión Administrativa 20/2026 y recorta otros $4.409 millones sobre un presupuesto que ya había sufrido una fuerte caída. Según denuncian desde ATE CONAE, el organismo perdió el 53% de sus recursos desde el inicio de la gestión libertaria: pasó de contar con más de $70 mil millones en 2025 a poco más de $42 mil millones este año. Además, la planta de personal capacitado se redujo de 300 a 250.
Entre las áreas más afectadas aparece el Proyecto Tronador, vinculado al acceso soberano al espacio, que quedó “completamente desarmado”, según explicó a La Nueva Mañana Emiliano Baum, responsable de Tecnologías de la Información del área de estaciones terrenas de la CONAE y delegado de ATE.
“Lo único que queda más o menos vivo es SABIA-Mar, pero el satélite está construido y en el camino hay deudas de todos los colores. CONAE tiene deuda con todos los proveedores”, agregó y advirtió que a futuro eso genera más problemas para el organismo. Además, advirtió que se cortaron servicios de soporte y mantenimiento por falta de pagos.
Baum contó a este medio sobre el escenario de deterioro operativo, que solo sigue en pie gracias al sostenido esfuerzo de las y los trabajadores: “Se trata de reemplazar con voluntad lo que falta de dinero, pero eso tiene límites. Hay infraestructura que sí o sí hay que tener por lo que ciertas tecnologías que está vieja, las mantenemos funcionando como se puede”, afirmó.
En ese marco, explicó que la sobrecarga laboral crece a medida que continúan las renuncias: “El trabajo que antes hacían tres personas lo termina haciendo una”.
La crisis también impacta sobre la formación de recursos humanos y la transferencia de conocimiento dentro del sistema científico. “Está quedando gente de más de 40 o 45 años y no hay nadie en el medio. Se perdió una generación”, alertó Baum y agregó que incluso ante un eventual cambio de gobierno, la reconstrucción llevará años: “Cada mes es un poco peor. Y aunque venga un gobierno que decida poner plata, no lo va a poder hacer instantáneamente”.
Desde ATE CONAE señalaron que los servicios estratégicos del organismo, como las estaciones terrenas, el control de los satélites SAOCOM y los sistemas de alerta temprana, continúan funcionando gracias al esfuerzo del personal: la voluntad de no perder años de trabajo científico en el país.
Al mismo tiempo, cuestionaron que mientras se congelan compras y proyectos tecnológicos, el Gobierno incorporó funcionarios y cargos políticos tanto en CONAE como en la empresa VENG, controlada por el organismo espacial.
Hoy, con un recorte acumulado, tecnología que va quedando desactualizada y salarios que arrastran una pérdida cercana al 40% desde 2023, desde la CONAE advierten que ya no sólo está en riesgo un programa espacial: también peligra la posibilidad de transmitir conocimiento a una nueva generación de investigadores y técnicos y con ello, el desarrollo científico argentino: “Cada mes es un poco peor”, cierra Baum.




