Beijing exige que la soberanía, seguridad e integridad territorial de Irán sean respetadas, y exige a Washington y Tel Aviv cesar la agresión
El Gobierno de China expresó este lunes su firme rechazo a toda agresión militar dirigida contra el nuevo líder supremo de Irán, Mojtaba Jameneí, designado para suceder a su padre, el ayatolá Alí Jameneí, asesinado durante la agresión de Estados Unidos e Israel, y en medio de las amenazas directas de ambos países hacia el sucesor.
Guo Jiakun, portavoz del Ministerio de Exteriores chino, enfatizó que el Gigante asiático “se opone a la injerencia en los asuntos internos de otros Estados bajo cualquier circunstancia”. Asimismo, recalcó que “la soberanía, seguridad e integridad territorial de Irán deben ser respetadas”.
El funcionario indicó que Beijín toma nota de la designación de Mojtaba Jameneí, calificándola como una decisión interna acorde con la Constitución iraní. Además, hizo un llamado a “detener de inmediato las acciones militares y retomar cuanto antes el diálogo y la negociación para evitar una escalada de tensiones”.
Las advertencias estadounidenses e israelíes hacia el nuevo líder no se hicieron esperar. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró que Jameneí “no durará mucho” si no cuenta con su aprobación, mientras que la entidad sionista de Israel declaró que cualquier sustituto del ayatolá será igualmente “un objetivo a eliminar”.
Alí Jameneí, líder supremo de Irán desde 1989, fue asesinado el pasado 28 de febrero al inicio de la oleada de bombardeos, que también provocó la muerte de su esposa, Mansuré Jojasté Bagherzadé, y de varios familiares, entre ellos su hija y una nieta.
Según cifras oficiales iraníes, la agresión ha dejado hasta el momento más de 1.200 víctimas mortales, incluidos ministros y altos mandos del Ejército. Como respuesta, las fuerzas iraníes han lanzado misiles y drones contra objetivos militares y estratégicos israelíes y estadounidenses en distintas zonas de Oriente Medio.





