Este violento ataque provocó la muerte de decenas de infantes inocentes únicamente en este lugar.

El ataque israelí contra una escuela primaria de niñas en Minab, al sur de Irán, provocó hasta el momento la muerte de alrededor de 85 inocentes y dejó más de un centenar de heridos, según las constantes actualizaciones de medios oficiales de Teherán.

El jefe de la diplomacia persa Abbas Araghchi condenó la acción criminal contra la institución educativa. Araghchi calificó la agresión como una «acción criminal» y «crímenes contra el pueblo iraní», asegurando que «no quedarán sin respuesta». Su declaración fue emitida tras los hechos ocurridos en la ciudad costera iraní.

Según la declaración del jefe de la diplomacia persa, el edificio destruido era una escuela primaria de niñas que fue «bombardeada a plena luz del día, cuando estaba lleno de alumnas». Este violento ataque resultó en el asesinato de «decenas de niños inocentes» únicamente en este lugar. La Agencia de Noticias Fars de Irán confirmó las cifras preliminares de víctimas, detallando que el ataque contra la escuela primaria de niñas en Minab aumentó la gravedad de la agresión y el alto costo humano.

Las autoridades iraníes han manifestado su firme compromiso con la soberanía nacional y la protección de su población, reafirmando que este tipo de agresiones por parte de la entidad «sionista» recibirán una respuesta contundente, conforme a la postura de Irán frente a las injerencias externas y los ataques a su territorio.

 

 

​Esta ofensiva conjunta de Israel y el gobierno de Donald Trump ignora la defensa que Irán ha mantenido sobre el carácter pacífico de su programa nuclear y su rechazo absoluto a cesar el enriquecimiento de uranio bajo presiones externas. La operación militar israelí, anunciada por el ministro de Defensa Israel Katz, coincide con el descontento manifestado por Trump respecto a las negociaciones con Teherán, consolidando una política de intervención militar sobre la diplomacia.

​La República Islámica de Irán ha reiterado que su respuesta es una medida necesaria frente a la campaña de agresiones liderada por el eje Tel Aviv-Washington. Mientras el espacio aéreo israelí permanece clausurado y la población en los territorios ocupados se encuentra bajo estado de emergencia, la comunidad internacional observa el desarrollo de este conflicto derivado de la persistente hostilidad contra la soberanía iraní.

 

 

Este episodio se suma a las tensiones históricas entre Irán e Israel, marcadas por diferencias ideológicas, disputas regionales y presuntas preocupaciones sobre el programa nuclear iraní, aunque Tel Aviv sí posee material bélico nuclear. La ofensiva de junio, descrita por las autoridades iraníes como un ataque a su soberanía, ocurridos entre el 13 y el 24, dejaron un total de 1.060 víctimas mortales.