El Ministerio de Salud de Gaza reportó que, desde la entrada en vigor del cese al fuego, más de 440 palestinos han sido asesinados por las fuerzas de ocupación israelíes.

Tres palestinos fueron asesinados el lunes en Khan Younis, sur de la Franja de Gaza, tras un ataque perpetrado por un cuadricóptero israelí, siendo una de la más reciente violación del alto el fuego acordado el 10 de octubre. Además, el jefe de policía de Khan Younis, teniente coronel Mahmoud Al-Astal, fue asesinado en un tiroteo desde un vehículo en la zona costera de al-Mawasi.

Según informes de medios locales, las víctimas del ataque con dron fueron identificadas como Wissam Abdullah Salem al-Amour, Mahmoud Subhi Breika y Atef Samir al-Bayouk. Una mujer resultó herida por disparos israelíes en la zona de Al-Batn al-Sameen, también en Khan Younis.

Los hechos ocurrieron en medio de una nueva oleada de bombardeos y ataques aéreos en varias partes del enclave palestino. Desde el inicio del alto el fuego el 10 de octubre, Israel ha violado el acuerdo al menos 1.193 veces, según la Oficina de Medios del Gobierno en Gaza, mediante operaciones aéreas, artillería y fuego directo. En este sentido, el Ministerio de Salud de Gaza reportó que, desde la entrada en vigor del cese al fuego, más de 440 palestinos han sido asesinados y más de 1.200 heridos.

Estas cifras se suman al saldo general de la campaña genocida israelí iniciada en octubre de 2023, que, según las autoridades sanitarias, ha dejado más de 71.400 personas asesinadas —en su mayoría mujeres y niños— y más de 171.000 heridos, además de la destrucción masiva de infraestructura civil, incluyendo hogares, hospitales y escuelas.

 

 

En paralelo, el Ministerio del Interior de Gaza confirmó la muerte del teniente coronel Mahmoud Al-Astal, jefe de policía de Khan Younis, en un ataque perpetrado por agentes de la ocupación. El funcionario, de 40 años, fue alcanzado por disparos desde un automóvil que huyó del lugar. Las autoridades abrieron una investigación y señalaron que los responsables probablemente pertenecen a una milicia anti-Hamás que colabora con el ejército israelí.

Una facción armada activa en zonas bajo control israelí se atribuyó la autoría del asesinato de Al-Astal, en un contexto de creciente tensión interna en Gaza. Este crimen se produce aproximadamente un mes después del asesinato de Ahmed Zamzam, otro funcionario del Ministerio del Interior, en el campo de refugiados de Maghazi. En ese caso, las autoridades también concluyeron que colaboradores de Israel estuvieron involucrados.

Las dos líneas de violencia —la ofensiva militar israelí y los asesinatos selectivos atribuidos a milicias colaboracionistas— evidencian la persistencia del conflicto pese al supuesto alto el fuego, generando inestabilidad tanto en la seguridad interna como en la situación humanitaria del enclave.