Al menos 25 personas, incluidos cuatro niños, han muerto desde el comienzo del invierno por hipotermia o en derrumbes, en medio de las restricciones israelíes al ingreso de ayuda.
Una mujer palestina lleva a su bebé mientras su familia intenta recoger lo que queda de sus pertenencias tras sufrir daños en su tienda de campaña en Jan Yunis, sur de la Franja de Gaza, el 9 de enero de 2026. La tienda que albergaba a la familia fue destruida por fuertes vientos y lluvias torrenciales, dejándola sin techo. Foto: EFE.
Un bebé de dos meses murió a causa del frío extremo en la Franja de Gaza, mientras el duro invierno y el bloqueo de Israel a la indispensable ayuda, incluidos materiales de refugio, profundizan la crisis humanitaria en el enclave devastado por la guerra.
Fuentes médicas confirmaron el sábado por la noche que Mohamed Abu Harbid murió en la ciudad de Gaza en medio de un fuerte descenso de las temperaturas cuando una dura tormenta invernal azotó el enclave, trayendo lluvia y fuertes vientos. Otra tormenta se espera para el martes próximo. Antes, un bebé de siete días también murió por exposición severa al frío, en medio de la falta de calefacción adecuada y refugio básico en Deir al-Balah, en el centro del enclave.
Según las autoridades sanitarias, al menos 25 personas, incluidos cuatro niños, han muerto desde el comienzo del invierno por hipotermia tras las lluvias, la caída de las temperaturas y los derrumbes de edificios, en medio de las duras condiciones del tiempo, que agravan la escasez de alimento y medios de refugio debido a la devastación por la escalada militar y las continuas restricciones de Israel al ingreso de insumos humanitarios.
Más de 127.000 tiendas de campaña que albergaban a familias desplazadas han sido destruidas o arrastradas por las inundaciones y los fuertes vientos, afectando a más de 250.000 personas en toda Gaza, dijo la Defensa Civil. Alrededor de 1.9 millones de personas, casi el 90% de la población gazatí, han sido desplazadas por la escalada militar de Israel.
Videos que circulan en redes sociales muestran tiendas de campaña arrastradas por el viento, fuertes rachas que dispersan pertenencias, personas desplazadas pidiendo ayuda y niños temblando de frío durante las últimas semanas después de que sistemas de baja presión polares y tormentas acompañadas de fuertes lluvias y vientos azotaran la Franja.
En un comunicado, la Defensa Civil de Gaza dijo el viernes que “cada sistema de baja presión se convierte en un desastre humanitario por las restricciones a la entrada de materiales de construcción y la interrupción de la reconstrucción”.
“Lo que está sucediendo no es una crisis climática, sino el resultado directo de impedir la entrada de materiales de construcción y perturbar la reconstrucción, ya que la gente vive en tiendas de campaña rotas y casas agrietadas sin seguridad ni dignidad”, dijo el portavoz de Defensa Civil, Mahmoud Basal.
También dijo que los palestinos se vieron obligados a instalar sus tiendas de campaña en la playa debido a la falta de espacio disponible dentro de las ciudades como resultado de la extensa destrucción que provocaron meses de indiscriminados bombardeos israelíes.
La guerra de dos años de Israel ha destruido más del 80% de las estructuras en Gaza, obligando a cientos de miles de familias a refugiarse en tiendas de campaña endebles o en refugios improvisados superpoblados. En ese contexto, grupos humanitarios continúan exigiendo a Israel que elimine las trabas al ingreso de ayuda a la Franja.
El acuerdo de alto el fuego establecía que el ingreso y distribución de ayuda a la Franja de Gaza se haga sin interferencia de las dos partes a través de Naciones Unidas y sus agencias y la Media Luna Roja, además de otras instituciones internacionales no asociadas de ninguna manera con ninguna de las partes, en referencia a Tel Aviv y Hamás.
Israel ha suspendido las licencias de más de 30 organizaciones humanitarias internacionales que operan en Gaza, por supuestamente no cumplir con sus nuevas reglas para los grupos de ayuda que trabajan en Gaza.
Las organizaciones, según la norma del régimen sionista, no cumplieron con nuevos requisitos para compartir información sobre su personal, financiación y operaciones. Varias de esas entidades y la ONU alertaron de que la cancelación tendrá efectos catastróficos en el acceso a servicios esenciales y básicos y la situación humanitaria en la Franja.
Recientemente, más de 100 grupos de ayuda acusaron a Israel de obstruir el ingreso de ayuda vital a Gaza y le pidieron poner fin a su política de “utilizar la ayuda como arma”.
Entretanto, continúan los ataques y violaciones del alto el fuego por las fuerzas militares de Israel. Fuentes médicas informaron que este domingo murieron al menos cuatro palestinos por fuego israelí en el norte y el sur de la Franja, y también se reportaron heridos en Jabalia y Beit Lahia.
Desde la entrada en vigor del alto el fuego, el 11 de octubre pasado, 442 palestinos murieron y 1.236 fueron heridos por militares israelíes en la Franja.
Según las autoridades sanitarias, el número de víctimas por la continua agresión de Israel contra Gaza ha aumentado a 71.412 muertos y 171.314 heridos desde el 7 de octubre de 2023.





