Las fuerzas israelíes dispararon munición real, botes de gas lacrimógeno y granadas aturdidoras dentro del recinto universitario, previo a la proyección de la película «Hind Rajab».
Once estudiantes palestinos resultaron heridos y decenas sufrieron asfixia por gas lacrimógeno durante una incursión militar israelí en el campus de la Universidad de Birzeit, en la Cisjordania ocupada. Según la Media Luna Roja Palestina, cinco estudiantes fueron alcanzados por munición real, cuatro sufrieron inhalación de gas lacrimógeno, y dos resultaron heridos por caídas durante la operación.
Todos fueron trasladados al Hospital Árabe Istishari en Ramallah para recibir atención médica. Nirdin Al-Mimi, responsable de relaciones públicas de la universidad, confirmó que aproximadamente 8.000 estudiantes se encontraban en el campus al momento del asalto.
Detalló que las fuerzas israelíes dispararon munición real, botes de gas lacrimógeno y granadas aturdidoras dentro del recinto universitario, destrozaron la puerta principal, irrumpieron en varios edificios y facultades, y confiscaron equipo perteneciente al movimiento estudiantil. Además, detuvieron al vicepresidente de Asuntos Académicos, Assem Khalil.
La redada se produjo poco antes de la proyección de la película «Hind Rajab», que narra la muerte de una niña de seis años durante la campaña genocida israelí en la Franja de Gaza, y en el marco de un evento estudiantil en solidaridad con presos palestinos recluidos en régimen de incomunicación en cárceles israelíes.
El ejército israelí justificó la operación al afirmar que su objetivo era una “concentración en apoyo al terrorismo” en la universidad.
El Ministerio palestino de Educación y Educación Superior condenó el ataque, calificándolo como una “flagrante y deliberada violación de la inviolabilidad de las universidades e instituciones educativas”, en clara contravención de normas y convenciones internacionales.
En un comunicado, la Universidad de Birzeit señaló que el asalto “refleja una política sistemática destinada a intimidar a los estudiantes, socavar su derecho a la educación y atentar contra la conciencia palestina”.
El Ministerio reiteró su llamado a la Asociación Internacional de Universidades, la Asociación de Universidades Árabes y a organizaciones internacionales de derechos humanos para que “expongan y frenen estas continuas violaciones contra la educación superior palestina”.





