«Seguimos adelante»: Abuelas de Plaza de Mayo celebró 48 años de lucha y homenajeó a diversas personalidades
En la noche de este martes, la organización de Derechos Humanos entregó los premios «Abridores y abridoras de caminos» a quienes aportaron su esfuerzo para la búsqueda de nietos y nietas apropiados por la dictadura.
En la noche de este martes, Abuelas de Plaza de Mayo celebró 48 años de lucha, con una actividad que llevó adelante en el Complejo C Art Media de la Ciudad de Buenos Aires, en el marco de la cual entregó los premios «Abridores y abridoras de Caminos» a organizaciones y personalidades cercanas a la organización de Derechos Humanos, que aportaron su esfuerzo para la búsqueda de nietos y nietas apropiados por la dictadura y cuya identidad fue fraguada.
Entre los galardonados estuvieron la asociación Madres de Plaza de Mayo; el genetista Víctor Penchaszadeh; el Ciclo Teatro por la Identidad, el Premio Nobel de la Paz, Adolfo Pérez Esquivel; el cineasta Luis Puenzo, el ilustrador Miguel Repiso, «Rep», y el cantautor León Gieco.
«Todo este gran equipo de gente somos las Abuelas. A veces, hay desazón, pero seguimos adelante. Y a veces hubo y hay miedo, pero no nos importa un bledo«, expresó la titular de Abuelas, Estela de Carlotto, visiblemente conmovida por esta celebración, desde el escenario del Complejo C Art Media, en el barrio porteño de Chacarita.
Al recuerdo de amigos y compañeros fallecidos, siguió un video con el repaso del trabajo del año, en una ceremonia conducida, como es habitual, por los nietos restituidos Manuel Gonçalves y Leonardo Fossati.
Los Amados hicieron bailar a todos con sus clásicos de la cumbia y el bolero. Tras ellos, se presentaron Victoria Birchner y José Torelli en guitarra, luego Lito Vitale e Hilda Lizarazu, y al final cantó León Gieco, con Lito al piano, y con el público, en un canto colectivo de la icónica canción «Como la cigarra» de María Elena Walsh: “Tantas veces me mataron / tantas veces me morí…”.
Con la emoción a flor de piel, cada premiado fue agradeciendo la distinción recibida: Madres de Plaza de Mayo, el genetista Víctor Penchaszadeh, Teatro por la Identidad, Adolfo Pérez Esquivel, Luis Puenzo, Rep y León Gieco.
«Hemos caminado juntos toda la vida, tratando de compartir las luchas de los pueblos, y aprendimos que no tenemos que perder nunca la sonrisa. El día que perdamos la sonrisa, es porque nos vencieron. ¡Y eso, nunca!», remarcó Pérez Esquivel.

“Hasta que aparezca el último nieto o nieta estaremos arriba del escenario”, dijo Cristina Fridman, una de las referentes de Teatro por la Identidad, juntos con sus compañeras y compañeros, precisamente desde el escenario.
El director de La historia oficial, Luis Puenzo, recibió el galardón, acompañado por cinco de sus nietos y evocó los encuentros con Estela de Carlotto y con Rosa Roisinblit cuando todavía estaban escribiendo la película, y le dedicó su premio a todos los chicos y chicas que aparecían en las fotos reales que le aportaron las Abuelas para el film.
«Entre todas las cosas grandes que me han pasado en la vida, la más grande, el honor más grande que he recibido en mi vida, es que las Abuelas y las Madres me hayan sumado en el camino de su lucha«, manifestó León Gieco a su turno.
Mientras tanto, en referencia a la demanda histórica para que las Abuelas de Plaza de Mayo reciban el Premio Nobel de la Paz, «Rep» pidió “que la Academia sueca se ponga las pilas e inaugure un Premio Nobel del Amor para las Abuelas”.





