Con un mensaje por cadena nacional, el presidente saliente brindó un discurso para defender su gestión y aseguró que le deja más de un billón de pesos en la caja a su sucesor, Javier Milei, a quien criticó por impulsar un «ajuste» y señalar que privatizará las empresas estatales.

El presidente de la Nación saliente, Alberto Fernández, dio el discurso este viernes por cadena nacional a modo de cierre de su mandato al frente del país donde hizo un balance de su gestión, destacó sus «logros» y dijo que no va a esperar «el juicio de la historia» que suele ser benévolo con los ex presidentes.

«No voy a elegir el lugar cómodo de esperar el juicio de la historia que suele ser benévola con los ex presidentes porque oculta los claroscuros del presente», manifestó el mandatario saliente en sus últimas palabras al frente del Poder Ejecutivo.

En esa línea, Fernández dijo que escucha y se hace cargo del juicio de sus «contemporáneos. De su entusiasmo, sus enojos y sus críticas».

A su vez, el presidente aseguró que durante su gestión «Argentina vio crecer su economía un 16% entre 2021 y 2022» y que «el empleo registrado comenzó un crecimiento que lleva 37 meses ininterrumpidos, el lapso más prolongado de creación de empleo observado en democracia».

Luego de asegurar que le deja más de un billón de pesos en la caja a su sucesor, Javier Milei, a quien criticó por impulsar un «ajuste». No obstante, Fernández admitió que su gobierno no alcanzó los objetivos que se propuso.

«El año entrante ingresarán, producto de nuestras exportaciones agrícolas y ganaderas, de nuestras exportaciones de gas y de litio, alrededor de 35.000 millones de dólares. Además, gracias al gasoducto que construimos, dejaremos de gastar 5.000 millones de dólares para importar gas licuado. De aquí hasta el 2030 las estimaciones marcan que las exportaciones sumadas de bienes y servicios crecerán el 80%», dijo Fernández.

Y advirtió que «con semejante escenario no es razonable pensar en un ajuste que detenga nuestra producción y restrinja el empleo y el consumo que tanto nos ha costado recuperar. Debemos cuidar que bajo el argumento de querer resolver el problema fiscal, no se vulneren los derechos de los que trabajan ni se frustren las aspiraciones de los que invierten y producen».

A modo de autocrítica, Fernández lamentó «no haber podido cerrar la grieta que enfrenta» a los argentinos y, en su mensaje grabado, aseguró que guarda «el dolor profundo de no haber llegado a mejorar la vida de quienes aún están en la pobreza».

“He aprendido que para cerrar la grieta no hace falta someter al otro. No se trata de ver quien impone su relato. Lo que hace falta es caminar junto al otro. Aprender a profundizar los acuerdos y a minimizar las diferencias”, señaló el jefe de Estado.

Fernández aseguró que su Gobierno «acompañó las transformaciones que reclamaba la marea del feminismo en las calles, y así logramos hacer historia: conseguimos sancionar el Aborto Legal, Seguro y Gratuito». «Era una deuda de la democracia», agregó el mandatario.

En ese sentido, el jefe de Estado evaluó que en función de «un escenario favorable» que se presenta de cara al 2024, «no es razonable pensar en un ajuste que detenga nuestra producción y restrinja el empleo y el consumo», en un discurso de cierre de gestión que pronunció por cadena nacional.

«Debemos cuidar que, bajo el argumento de querer resolver el problema fiscal, no se vulneren los derechos de los que trabajan ni se frustren las aspiraciones de los que invierten y producen», remarcó.