La empresa Camelia Agraria estaba catalogada como «deudor irrecuperable» por el Banco Central de Uruguay, y el cargamento que iban a transportar tenía un costo aproximado a los USD 1.000 millones en el mercado europeo.

En Uruguay inhabilitaron a una empresa importadora de granos que intentó traficar toneladas de cocaína en contenedores de soja

El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) de Uruguay inhabilitó a la empresa Camelia Agraria de manera definitiva por haber intentado traficar 4,5 toneladas de cocaína en contenedores de soja durante el 2019.

De acuerdo a la resolución firmada el 1de agosto, “la empresa pretendió sacar del país 4.417,7 kilogramos de estupefacientes, atentando gravemente contra la salud pública, seguridad pública y confianza con el comercio exterior», mereciendo la “máxima sanción de inhabilitación”.

En diciembre de 2019 detectaron cuatro contenedores en el Puerto de Montevideo cargados con cuatro toneladas de cocaína. Esta provenía de una estancia ubicada en el departamento de Soriano y estaba oculta entre cargas de harina de soja pertenecientes a la empresa Camelia Sociedad Agraria, que tenía como destino el puerto de Lomé, capital de Togo, África, según informó El Observador.

Tras el hallazgo, las autoridades se dirigieron hacia la empresa en cuestión y encontraron cerca de 1,5 toneladas más de cocaína, por lo que fueron detenidos el propietario de la firma, Luis Gastón Murialdo Garrone, y su hijo de 19 años.

Murialdo Garrone tenía deudas con el Banco de Previsión Social (BPS), con la compañía de seguros Sancor, con Agronegocios Del Plata, y con los propietarios de los campos que arrendaba y estaba catalogado por la Central de Riesgos Crediticios del Banco Central del Uruguay como “deudor irrecuperable”.

Según dijo en conferencia de prensa el director nacional de Aduanas, Jaime Borgiani, el cargamento tendría un valor aproximado a los USD 1.000 millones una vez insertado en el mercado europeo.

 

Quién es Gastón Murialdo, el narcotraficante

Trabajaba con su hijo en el rubro sojero, mantiene deudas con el BPS, con empresas y con productores a los que le arrendaba propiedades.

Luis Gastón Murialdo Garrone es empresario sojero, colono y propietario de la firma Camelia Sociedad Agraria, la única empresa uruguaya que exportó soja a Togo en 2019, el mismo destino africano que tenían los dos contenedores en los que se encontraron 4.418 kilos de cocaína en estado puro el pasado viernes en el Puerto de Montevideo.

Murialdo fue imputado este sábado por almacenamiento y exportación de estupefacientes en grado de tentativa, ya que los contenedores partieron de Las Camelias, un establecimiento rural de su propiedad en Soriano. El empresario trabajaba en el campo junto a su hijo de 19 años, imputado por el mismo delito.

En el predio ubicado sobre la ruta 21 se encontró una tonelada más de cocaína, lo que convirtió a esta operación en la mayor incautación de droga de la historia en Uruguay.

Murialdo fraccionaba su predio en tres «campos chicos» y vivía en uno de 40 hectáreas. Su tarea principal era asociarse con otros dueños de campos para plantar soja, y también trabajaba bajo la modalidad de arriendo. En esos casos llegó a tener 2.000 hectáreas plantadas, dijeron fuentes del caso a El Observador.

En 2015 accedió a un predio del Instituto Nacional de Colonización tasado en un valor de US$ 890 mil, más una cláusula adicional del 50%. Por otra parte, en setiembre de 2016 le fue cedida la administración y representación de una sociedad de responsabilidad limitada (SRL), la empresa Transportes El Ingeniero.

Murialdo tiene deudas con el Banco de Previsión Social, con la compañía de seguros Sancor, con Agronegocios Del Plata, y con los propietarios de los campos que arrendaba. Hace unos años, por la sequía llegó a perder US$ 2 millones, según contó a sus allegados.

Según información de la Central de Riesgos Crediticios del Banco Central del Uruguay, se encuentra en la categoría cinco como «deudor irrecuperable», la peor calificación que otorga la autoridad monetaria. En esta categoría se definen los casos de «clara evidencia de incobrabilidad, con atrasos mayores a 180 días en los pagos y de más de 120 días en la presentación de información».

Se encuentra en esta categoría por mantener deudas con Scotiabank y Creditel por US$ 31.400 y US$ 3.300 respectivamente, según la información a la que accedió El Observador.

En agosto de 2013 disolvió la sociedad conyugal de su último matrimonio. Es hermano del candidato a diputado de Cabildo Abierto, Gonzalo Murialdo, pero nunca tuvo militancia política, aunque participó del movimiento Un Sólo Uruguay.