El poder económico profundizó a través de los medios opositores su pliego de reclamos, con un emplazamiento reiterado al nuevo ministro de Economía, Sergio Massa, para que imponga la devaluación que beneficie al sector agroexportador, acompañada por un ajuste ortodoxo profundo que, pronostican los artículos, garantizará la derrota del peronismo en 2023

Massa, emplazado por la prensa opositora

(Por Hugo Muleiro) Es el mismo poder que, con el santificado nombre de “mercados”, dio un pequeño respiro al nuevo ministro, un “período de gracia”, como lo llama el lunes 1 La Nación, para verificar si avanza en la aplicación de una política que sepulte por completo el mandato popular que Alberto Fernández y Cristina Kirchner recibieron en 2019.

Tregua apenas, porque articulistas de Clarín, La Nación e Infobae empujan cada día la devaluación y el ajuste, a veces con palabras expresas y otras con figuras más encubiertas. El crédito a Massa es corto y vencerá rápidamente, con enunciados como “última oportunidad”, “última carta” y “última bala de plata”, que Clarín incluso degradó a “bala de cobre”. Todo esto, con la escolta infaltable de la dirigencia política derechista que, como siempre, lee y después repite palabras y definiciones.

Por cierto, la trayectoria del ministro facilita expresiones burlonas, con recordaciones muy previsibles de sus diatribas y amenazas al kirchnerismo y a La Cámpora. Massa “prometió cárcel para Cristina”, tipeó Morales Solá en La Nación, pero ahora, “pícaro y ligero”, acumula poder en “una coalición de desesperados”. Los “mercados” acompañan “solo por ahora”, amenaza, pero aún así no llega al extremo del insulto que usó otras veces contra Massa, “Ventajita”.

Es que, como reconoció el jefe de redacción de Clarín, Kirschbaum, el ministro tiene “juego propio en Estados Unidos”. Y todos quienes se alimentan de los contactos con la Embajada y corporaciones estadounidenses asumen que eso reclama un mínimo de respeto y cautela. Pero la plata es la plata, y mucho más si es verde: al menos quince “periodistas independientes” de Clarín, La Nación e Infobae se turnan para reclamar, anunciar, pronosticar y apostar por la devaluación.

VAN POR TODO  Operaciones mediáticas: Devaluación y ajuste ¡o muerte!

Este objetivo económico va de la mano de la meta política, que es la tan anhelada desarticulación final del Frente de Todos, cuyos propios dirigentes hicieron no pocas contribuciones para facilitar el trabajo opositor. Cuidadoso con Massa, Kirschbaum dice que la Vicepresidenta “tolera al ex enemigo” porque está a la defensiva. Acorde con el ADN mortuorio que organiza sus notas, agrega que el albertismo “todavía da signos de vida” pero con “espasmos cadavéricos”.

Por supuesto, abundó respaldo mediático para la patronal agraria por expresarse exactamente en los mismos términos contra el gobierno. Clarín aplaudió el domingo el “estilo llano” del capo de la Sociedad Rural, Nicolás Pino, por un discurso que fue “uno de los más aplaudidos” en inauguraciones en Palermo.

Es que este agrogarca no solo presentó los mismos reclamos económicos que se leen cada día en los espacios opositores, sino que además agregó pinceladas más o menos indirectas contra Cristina Kirchner y las causas judiciales que este lunes primero de agosto están ingresando a un tramo que, como viene siendo anticipado por periodistas muy sagaces de Clarín y La Nación, llevará a una condena.

El nuevo ídolo es el fiscal Luciani, que de momento supera en méritos a Extorsionelli: tiene “tres toneladas de pruebas”, según varios títulos, y hace varias semanas que su alegato es anticipado por ambos diarios e Infobae, incluso con párrafos textuales. Un alegato “políticamente explosivo”, escribió Van der Kooy el 29 de mayo, una “conmovedora exposición”, escribió Morales Solá el 23 de junio, un alegado “merecedor de ser colgado en un cuadro”, escribió Van der Kooy el 17 de julio.

La audiencia en el juicio por la obra pública en Santa Cruz estaba obviamente al tope de los despliegues del lunes, incluyendo un “minuto a minuto” en el primer plano de La Nación: cuándo entraron los jueces, cuándo se conectó Cristina Kirchner, etc. La canaleta de la empresa mantenía idéntico despliegue. TN, en cambio, alternaba la cobertura con apasionantes detalles de desventuras estéticas en la farándula.

La embestida permanente contra el kirchnerismo ya incluye operaciones contra Carlos Castagneto, el nuevo titular de la AFIP, por ser “cristinista”. En La Nación, Jacquelin se pregunta si convertirá a la institución en “la nueva SIDE”. Es un anticipo de cómo va a ser tratado si se propone, como debería, que baje aunque sea un poco la evasión de los grandes contribuyentes. Así es el “orden” que este poder le reclama a Massa.

*Hugo Muleiro @HugoMuleiro – Escritor y periodista. Presidente de COMUNA. Co-autor de Los Garcas, Los Monstruos y La Clase un Cuarto. En la Patria Grande