Sindicalistas y economistas participaron de la primera audiencia del plenario de comisiones del Senado en la que se debatió la iniciativa presentada por el oficialismo.

El proyecto de ley que propone crear un «Fondo Nacional para la cancelación de la deuda con el FMI» con dinero fugado al exterior, obtuvo este miércoles el apoyo de sindicalistas y especialistas en materia económica, durante la primera audiencia de un plenario de comisiones del Senado en la que se debatió la iniciativa de senadores del Frente de Todos.

La discusión continuará dentro de dos semanas, según se acordó durante la reunión de Labor Parlamentaria, por lo que el proyecto podría ser llevado al recinto de sesiones en la primera semana de mayo.

Los legisladores girarán a las comisiones de Legislación General y de Presupuesto y Hacienda en los próximos días las listas de invitados. La oposición, por ejemplo, reclamó la presencia del ministro de Economía, Martín Guzmán; de la titular de AFIP, Mercedes Marcó del Pont, y del titular del Banco Central, Miguel Pesce.

La jornada se dividió en dos partes. Por la mañana, sindicalistas de la CGT, de las dos CTA y de diversos gremios se comprometieron a «militar» para ampliar el apoyo al proyecto.

Entre los principales dirigentes que asistieron al Senado estuvieron Ricardo Peidró (CTAA), Edgardo Llano (APA), Walter Correa (Curtidores-CFT), Agustina Panizza (ATE Capital) Francisco Manrique (Smata), Carlos Minucci (Apasee-CFT), Yamile Socolovsky (Conadu) y la diputada Vanesa Siley (Sitraju-CFT), entre otros.

La discusión comenzó con la presentación del proyecto hecha por el oficialista neuquino Oscar Parrilli, uno de los autores de la iniciativa junto con los jefes del bloque: José Mayans y Anabel Fernández Sagasti.

El senador Parrilli aprovechó la presencia del resto de sus colegas en el Salón Azul del Senado para cuestionar la presencia del Fondo Monetario Internacional en la Argentina.

«Estamos convencidos de que la presencia del Fondo a lo largo de la historia argentina condicionó severamente a la democracia e hizo tambalear y caer gobiernos», expresó Parrilli.

Desde la oposición, en tanto, aprovecharon para cuestionar el proyecto. El porteño Martín Lousteau opinó que la iniciativa «no va a atacar la fuga» sino a «buscar bienes no registrados en el exterior».

Por el contrario, Parrilli reconoció que «este proyecto obviamente no es para solucionar la fuga». «Fuga hubo siempre, nosotros también tuvimos ese problema. Pero no la fomentábamos», sentenció.

Los invitados a la jornada expresaron un apoyo unánime a la idea. El director del Banco Nación, Guillermo Wierzba, indicó que «no es soberanía del fondo inmiscuirse en políticas internas de un país».

A la vez, opinó que el FMI «facilitó la fuga de fondos al exterior» y agregó que «en la recuperación de estos fondos tiene que colaborar».

Su colega en el directorio del Banco Nación, Julia Strada, puntualizó que «los residentes argentinos tienen más dólares en el exterior de los que la Argentina debe», y calificó a muchos de ellos como «evasores» por lo que juzgó que «es difícil en términos éticos oponerse a este proyecto».

El economista Horacio Rovelli destacó que «es bueno levantar el secreto fiscal y el secreto bancario» y precisó que «ninguna de las 100 empresas que más compraron dólares pueden demostrar qué hicieron» con esa plata.

Los proyectos que el oficialismo pretende convertir en ley son dos: el primero crea el Fondo Nacional para la Cancelación de la Deuda con el Fondo Monetario Internacional y el segundo modifica la Ley 21.526 de Entidades Financieras, para actualizar y modificar las excepciones en materia de secreto bancario, bursátil y fiscal.

Fuente: Télam