Lo reafirmó el secretario de Articulación de Política Social, Gustavo Aguilera a LNM después de que Fernández lo definiera como un objetivo del gobierno para el 2022.

La caída del empleo y el deterioro de los ingresos en la Argentina coincide con tres períodos de gobiernos neoliberales: la última dictadura cívico-militar, la década del 90 de Carlos Menem y Fernando de la Rúa, que eclosionó en el 2001 y los cuatro años de Mauricio Macri como consecuencia de que aplicaron la misma matriz económica de desindustrialización que produjo el cierre de fábricas con la consecuente pérdida de empleos y la caída del ingreso que aumento la pobreza.

La cara más visible de esas políticas económicas fue el persistente aumento de los ciudadanos que ingresaron a los programas y planes sociales para poder subsistir, con la cínica paradoja de que son criticados por quienes los empujaron o consintieron con su voto que llegaran a ese estado.

El tema fue uno de los ejes centrales del mensaje del presidente Alberto Fernández de esta semana ante la Asamblea Legislativa con motivo de la apertura de un nuevo período de sesiones ordinarias del Congreso de la Nación.

“La Argentina padeció, en distintos momentos de su historia, la aplicación de políticas que determinaron la exclusión de millones de argentinos y argentinas. Las políticas aplicadas por la última dictadura militar, las políticas que derivaron en la crisis del 2001 y las políticas impuestas en los cuatro años que precedieron nuestra llegada al gobierno, son prueba de lo dicho. En todos esos períodos a los que me estoy refiriendo, aumentaron el desempleo, la informalidad y la pobreza”, señaló el jefe de Estado.

Para Alberto Fernández haber pasado lo peor de la pandemia y mientras va reordenando el enorme y conflictivo endeudamiento que dejó el gobierno de Macri, que fueron otros dos de los puntos fundamentales que abordo en su discurso, y cuando la economía da muestras de recuperarse es tiempo de iniciar un proceso de desarrollo inclusivo que incorpore a quienes hoy reciben planes sociales y a partir de ellos, asociados en cooperativas o prestando trabajos en el Estado, busquen mejorar sus condiciones de vida.

En este sentido, el Presidente afirmó que se plantea como objetivo para este año convertir los planes sociales en empleo, “Es hora de que los argentinos y argentinas que puedan hacerlo, vuelvan paulatinamente al empleo formal y puedan ir prescindiendo de los planes sociales. Debemos saber que ese trabajo existe en la informalidad y que hasta aquí, no han sido regularizados adecuadamente. Es necesario impulsar su inclusión a través de un monotributo productivo que simplifique su formalización”.

Plan Potenciar Trabajo

El Gobierno nacional avanza en esa línea desde agosto de 2020 con el programa Potenciar Trabajo, que incluye a un millón doscientos mil trabajadoras y trabajadores de la economía popular. De ese total, más del 40% son jóvenes de entre 18 y 29 años, el sector etario más afectado en la última década por la informalidad y la desocupación.

Al respecto el secretario de Articulación de política social del Ministerio de Desarrollo Social, Gustavo Aguilera, dijo a La Nueva Mañana que “hay una apuesta muy fuerte del ministerio por decisión del presidente Alberto Fernández y del titular de la cartera social, Juan Zabaleta de generar empleo y de poder vincular los planes sociales con el trabajo, con el empleo formal”.

Asimismo, señaló, “Nosotros creemos que esta es una demanda de la sociedad, la Argentina sale adelante con trabajo con empleo, no sale adelante con planes sociales, eso es lo que planteó el Presidente en su discurso en el Congreso, por eso se fortalecen todas las líneas del ministerio y del Gobierno que generan empleo en la sociedad y para ese lado apuntamos”.

“Lo estamos haciendo con muchos actores de nuestra comunidad, instituciones como los municipios, las provincias, las cámaras empresarias, los sindicatos y las organizaciones sociales que  permite de a poquito ir ingresando y vinculando el plan social con el trabajo esa es la apuesta que tenemos que ya va dando resultados”, afirmó el funcionario.

Además,  explicó que lo que viene es “implementar una fuerte inversión social que permita ampliar los programas de capacitación en oficios; la masificación del microcrédito y la entrega de máquinas y herramientas a emprendedoras y emprendedores; y el financiamiento y la transferencia de tecnología para la economía social y las empresas recuperadas, con el objetivo de ayudarlas a crecer en escala. Queremos que la economía popular genere mayor valor agregado y pueda crear empleo de calidad en los rubros de construcción, textil, producción de alimentos, reciclado y cuidado de personas”.

Asimismo, Aguilera se mostró optimista cuando fue consultado sobre las posibilidades de crecimiento de la economía del país en los próximos años para que puedan crearse más puestos de trabajo: “La economía creció lo que se había perdido durante la pandemia y también estamos recuperando empleo y eso es alentador para todos y nosotros que recorremos permanentemente el territorio vemos que esto se está dando. Confiamos en que la Argentina rápidamente pueda recuperarse de los años que tuvimos crisis económica durante el gobierno anterior, de esa deuda externa que pesa sobre las espaldas de todos y de la pandemia, soy un creyente de que es un país que tiene fuerzas para pararse otra vez y recuperar la producción y el trabajo”.

El plan Potenciar Trabajo le permite a una persona cobrar la mitad del salario mínimo vital y móvil y cuando se incorpora al mercado laboral se firma una acuerdo entre la empresa y el sindicato que le permite al trabajador sumar al ingreso del plan el aporte de la empresa hasta completar el salario de convenio por el término de un año. Posteriormente, cuando pasa un  año la empresa se compromete a tomar al trabajador en forma definitiva y mediante un acuerdo el estado cubre parte de los aportes patronales, que le permitirá tener aportes previsionales, vacaciones y aguinaldo.