Advirtió que seguirá reclamando Justicia y apuntó: «Aún cuando a veces la Justicia se corporativiza y no hace más que ponerse enfrente de los que sólo pedimos verdad y justicia».

El presidente Alberto Fernández afirmó este miércoles que durante la última dictadura militar en la Argentina «no hubo dos demonios», sino «un terrorismo de Estado que se llevó miles de vidas de argentinos».

«Este es un homenaje que la Argentina le debe a cada víctima del terrorismo de Estado», resaltó Fernández al participar del homenaje a las 12 personas secuestradas entre el 8 y 10 de diciembre de 1977 por la dictadura cívico militar, que se reunían en la Iglesia de la Santa Cruz.

En un discurso de tres minutos, el jefe de Estado puntualizó: «Acá no hubo dos demonios, hubo un terrorismo de Estado que se llevó la vida de miles de argentinos. Parece mentira que haya pasado tanto tiempo y tengamos que decirlo una vez más».

«Esta iglesia fue testigo de las primeras reuniones de las Madres. Por esas reuniones, donde las Madres sólo querían saber qué había sido de la suerte de la vida de sus hijos, terminaron muertas, desaparecidas, pero están muy vivas en la memoria de todos nosotros», enfatizó durante su discurso.

En esa línea, el Presidente advirtió que seguirá «reclamando que en la Argentina haya una Justicia«, y apuntó: «Aún cuando a veces la Justicia se corporativiza y hace todo lo necesario para ponerse enfrente de los que sólo pedimos verdad y justicia, que es lo que deberían garantizarnos los jueces argentinos».

«Quiero decirles que voy a estar siempre trabajando al lado de los que están injustamente presos, pero quiero decirles también que el sistema institucional argentino no pone en mis manos la suerte de todos ellos», enfatizó Fernández.

No obstante, aclaró que eso no le quita «la responsabilidad de seguir reclamando por ellos», y se refirió a la líder de la agrupación Túpac Amaru: «Sepan que hablo con Milagro (Salas) y que pienso permanentemente en lo que le pasa a Milagro».

«Este es un homenaje que la Argentina le debe a cada víctima del terrorismo de Estado. El 10 de diciembre los espero en la Plaza de Mayo para celebrar juntos el Día de la Democracia y el Día de los derechos humanos», concluyó.

La actividad se realizó en la esquina de Estados Unidos y Urquiza, frente al Solar de la Memoria de la Iglesia de la Santa Cruz, bajo el lema «Pisamos las calles nuevamente para recuperar la Patria Igualitaria, Libre y Soberana por la que lucharon nuestras y nuestros 30.000. Memoria, Verdad y Justicia».

«Los 12 eran familiares de personas desaparecidas por la dictadura cívico militar y militantes de derechos humanos que se reunían en esa parroquia del barrio porteño de San Cristóbal, que fueron marcados y entregados por el represor infiltrado Alfredo Astiz», recordó Presidencia en un comunicado.

Previamente, en el acto se pasó un video de las Madres de Plaza de Mayo con testimonios de varias de ellas sobre los ideales de la generación de sus hijos, grabado con la colaboración del Ministerio de Cultura de la Nación, e hizo uso de la palabra la histórica activista Taty Almeida.

También estuvo presente la titular de Familiares de Desaparecidos y Detenidos por Razones Políticas, Angela «Lita» Paolín de Boitano y Alba Lanzillotto, de Abuelas de Plaza de Mayo, entre otros representantes de organizaciones defensoras de los derechos humanos.

Fuente: NA