El exjuez en lo Contencioso Administrativo de La Plata y precandidato a concejal del Frente de Todos en la ciudad analizó, en diálogo con diario Hoy, el presente del sistema judicial y cuestionó la permanencia de Conte Grand en la Procuración bonaerense

El exjuez en lo Contencioso Administrativo, Luis Arias, quien es precandidato a primer concejal en la ciudad de La Plata por el Frente de Todos, analizó en diálogo con diario Hoy la situación de la Justicia en el marco de una reforma que promueven tanto desde Nación como Provincia.

“Se impulsa un cambio interesante de los códigos procesales, lo cual es necesario pero no es suficiente. No alcanza con eso para una reforma estructural del Poder Judicial, que es lo que realmente necesitamos para transformarlo”, explicó el exmagistrado.

En ese sentido, consideró que “hay tres ejes sustanciales en esta transformación: uno es decidir el perfil de juez que queremos, qué fiscales queremos, si buscamos un perfil académico como se propone o un perfil que pondere los antecedentes del postulante a juez o a jueza; o si ponemos énfasis en sus antecedentes vinculados a su compromiso social con algunos derechos fundamentales como el medioambiente, los derechos humanos, los derechos sociales, de la niñez. Porque la idoneidad técnica es necesaria, pero no es suficiente, y hay que discutir esas cuestiones”.

“Como segundo punto, hay que buscar la pluralidad dentro de los organismos colegiados, de la Corte, donde no solamente debe haber paridad de género, sino pluralidad política en cuanto a las distintas visiones del derecho, porque el derecho no se interpreta de una sola manera, y es fundamental que exista esa variedad, hoy hay un discurso único”, aseguró el precandidato local, y ejemplificó: “(Carlos) Rosenkrantz en la Corte Suprema viene a defender los derechos de los grandes grupos económicos, y yo no quiero que no esté, quiero que, si está él, haya entonces una jueza indígena, una jueza representante de las minorías sexuales, porque desde donde uno se planta se interpreta el derecho, y esto debe darse tanto a nivel nacional como en la provincia de Buenos Aires”.

El tercer eje sobre el cual Arias hace hincapié tiene que ver con “la participación social a través de audiencias públicas, donde se pueda debatir socialmente apoyando o impugnando las candidaturas de las magistrados, crear un observatorio para que controle el cumplimiento de los plazos del Poder Judicial, que esté compuesto por personalidades, organizaciones sociales, organismos de derechos humanos, que controle los plazos y el cumplimiento de los estándares internacionales. Porque hoy nadie controla los ­plazos, y en eso el Consejo de la Magistratura está aun más atrasado que los propios jueces, y eso sin dudas provoca un relajamiento donde asumimos que es normal que la Justicia sea lenta. Hay jueces que se van a jugar al golf con el juzgado colapsado o van a dar clases a la facultad, cuando es incompatible con toda otra actividad porque requiere dedicación exclusiva; esas son las cuestiones a debatir si realmente queremos una transformación. Los códigos procesales son importantes, pero no sirve si los aplican los mismos jueces”.

Para finalizar, manifestó: “Debe haber audiencias públicas efectivas. Tenemos el caso del fiscal de Mar del Plata, y es el jefe de todos los fiscales en la ciudad, Fernández Garello, quien fue miembro de la Dirección de Investigaciones de la Policía Bonaerense de Camps, imputado por crímenes de lesa humanidad y sigue en funciones. Era la persona que señalaba a los compañeros para que los torturaran, picanearan o los tiraran de los aviones, y es el jefe de todos los fiscales. Claramente tiene protección política y judicial, nunca se ha logrado desplazarlo de su cargo. ¿Cómo llegó hasta ahí? Porque la designación de los jueces se da entre gallos y medianoche. En el sistema político, cuando se eligen candidatos hay un gran despliegue, hay debates especiales, el debate presidencial es obligatorio, y cuando se elige un juez no se entera nadie. Tiene que haber una discusión social para evitar que llegue a ese lugar. Hay que avanzar hacia una democracia real, con participación social, un observatorio… Hoy el Poder Judicial tiene menos credibilidad que la Policía de la provincia de Buenos Aires”.

“Conte Grand se dedica a defender la posición política de Vidal”

El actual procurador de la Suprema Corte, Julio Con­te Grand, quien ocupa ese lugar desde la gestión de María Eugenia Vidal al frente de la Gobernación bonaerense, fue quien impulsó el jury que finalizó con la desti­tución de Arias. Pese a justamente ocupar ese rol por una decisión política, todavía hoy permanece en su cargo.

“El procurador tiene estabilidad en sus funciones, no puede ser removido sino a través de un juicio político, pero es verdad que no presenta su designación un vicio formal jurídico, sino un vicio de legitimidad moral, porque era funcionario del gobierno de Vidal y de allí pasó a ser un funcionario de Vidal pero en el Poder Judicial, al punto que se dedicó a perseguir jueces, como en mi caso, sin cumplir además los requisitos de permanencia y residencia en la Provincia. Esas cosas hacen que deba dar un paso al costado”, apuntó Luis Arias.

En ese sentido, Arias dijo que la designación de Conte Grand “fue una situación de oportunismo por parte de María Eugenia Vidal. Conte Grand debe defender los derechos de la sociedad, ésa es su función, lo hace través de los fiscales y defensores, debe tener un rol activo en la defensa de los derechos de los ciudadanos, y no lo está haciendo, sino que se dedica a defender la posición política de Vidal. Se ve que está muy cómodo y es muy lógico, ésa es la cultura del Poder Judicial: no molestar a nadie, no meterse con nadie y permanecer”.