La Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) aprobó este miércoles por abrumadora mayoría la resolución que exige poner fin del bloqueo que mantiene Estados Unidos (EE.UU.) contra Cuba hace más de 60 años.

Tras un año de pausa por la pandemia, Cuba volvió a llevar ante Naciones Unidas su denuncia del embargo, que desde 1992 se viene aprobando anualmente con un respaldo abrumador de la comunidad internacional.

En esta ocasión, el texto salió adelante con 184 votos a favor, dos en contra (EE.UU. e Israel) y tres abstenciones (Colombia, Ucrania y Emiratos Árabes Unidos).

 

Organizaciones internacionales y foros de concertación regional reclamaron este miércoles en la Asamblea General de la Organización de Naciones Unidas (ONU) el fin del bloqueo que mantiene Estados Unidos (EE.UU.) contra Cuba hace más de 60 años.

En la sesión, la mayoría de los ponentes recharon las medidas coercitivas del Gobierno de Estados Unidos contra la isla, que se agravaron durante la pasada administración del expresidente Donald Trump y que no han sido retiradas durante los meses que lleva el mandatario Joe Biden al frente de la Casa Blanca.

El canciller de Cuba, Bruno Rodríguez, catalogó de gran victoria del pueblo de la isla la votación en la Asamblea General de las Naciones Unidas contra el bloqueo de Estados Unidos.

En su cuenta de Twitter destacó que 184 países se pronunciaron a favor de la eliminación de ese cerco económico, lo cual calificó como un triunfo de la justicia y de la verdad.

«Una vez más, desde Naciones Unidas #ElMundoDiceNo a la agresión y a las políticas fracasadas de EEUU contra Cuba», escribió el ministro de Relaciones Exteriores en la red social.

Desde 1992, la Asamblea ha respaldado esa resolución que pide el fin del cerco norteamericano, pero el Gobierno de EE.UU. continúa desoyendo a los países del mundo y persiste en su política hostil.

Washington ha ignorado sistemáticamente el pedido del secretario general de la ONU, António Guterres, para el levantamiento de todas la medidas coercitivas unilaterales aplicadas sobre varias naciones.

En su intervención, el canciller Rodríguez hizo una larga exposición sobre los daños causados a la población de la isla y la injusticia que se comete contra Cuba, de acuerdo con el derecho internacional, las maniobras que ha ejercido Washington durante décadas.

Al intervenir en la Asamblea General de Naciones Unidas durante la presentación del proyecto de resolución que pide el fin de ese cerco, apuntó que esa política ha terminado por desacreditar y aislar al propio Estados Unidos.

También reclamó que se ponga fin a la manipulación, la discriminación y acaben los obstáculos a los vínculos de los cubanos que viven en la nación norteña con sus familiares en Cuba y con su tierra natal.

«Reconocemos el esfuerzo de los que, en este momento difícil, han persistido en la comunicación y el apoyo a sus familias en la isla frente al odio y la persecución política»‘.

Muchos alegan pragmáticamente, incluso dentro del Gobierno estadounidense, que se debe poner fin al bloqueo porque es una política anacrónica e ineficaz, que no ha logrado ni logrará su objetivo, apuntó Rodríguez.

Bajo el mandato de Donald Trump, se impusieron a Cuba al menos 242 medidas coercitivas que aún permanecen inalteradas en la administración de Joe Biden.

De abril a diciembre de 2020, el bloqueo causó pérdidas a Cuba en el orden de 3.586.9 millones de dólares, lo que sumado a las afectaciones del período anterior, asciende a un total de 9.157.2 millones de dólares, desde abril de 2019 hasta diciembre de 2020.