“Esta jornada es el resultado del trabajo colectivo y de muchos de militancia de las organizaciones travestis, trans y no binarias de todo el país», destacó la legisladora.

La Cámara de Diputados de la Nación aprobó la media sanción de la Ley de Cupo e Inclusión Laboral Travesti Trans “Diana Sacayán – Lohana Berkins” y en ese marco, la Diputada Nacional por Córdoba del Frente de Todos Gabriela Estévez destacó el trabajo colectivo sobre el proyecto y puntualizó que la inclusión laboral travesti trans «es un acto de reparación histórica».

“Estamos haciendo historia, lo vivimos con mucha felicidad y emoción”, afirmó la legisladora, una de las principales impulsoras de la iniciativa y autora del proyecto de ley presentado en 2016, 2018 y 2020 con el apoyo de la Liga LGBTIQ+ de las Provincias y la Convocatoria Federal Trans y Travesti Argentina.

“Esta jornada es el resultado del trabajo colectivo y de muchos de militancia de las organizaciones travestis, trans y no binarias de todo el país. Por eso, cuando el Senado la apruebe, será una Ley con legitimidad de origen que brindará respuestas concretas a un colectivo que históricamente fue violentado, excluido y vulnerado en sus derechos fundamentales”, agregó.

“El propósito de esta Ley es que las travestis y mujeres trans puedan desarrollar sus proyectos de vida sin verse obligadas a migrar hacia las grandes ciudades para prostituirse, que los pibes trans no tengan que vivir sus identidades en la clandestinidad para acceder cuanto mucho a trabajos precarizados, y, especialmente, que las infancias trans de todo el país, y sobre todo del interior profundo, puedan tener un presente y un futuro rodeadas de mucho amor y con pleno goce de su ciudadanía”, concluyó.

El texto aprobado por la Cámara de Diputados de la Nación establece un cupo laboral del 1% en el ámbito público, incentivos para la contratación en el ámbito privado y créditos a tasa preferencial para el emprendedurismo, entre otras políticas públicas orientadas a revertir la discriminación laboral estructural del colectivo travesti, trans y no binario.

La expectativa de vida de las personas travestis y trans en nuestro país es de entre 35 y 40 años de edad, como consecuencia de la vulneración histórica de sus derechos humanos, siendo su exclusión del mercado laboral formal uno de sus capítulos principales. 9 de cada 10 personas travestis y trans no cuentan con trabajo registrado, lo que condena a la mayoría de ellas al trabajo sexual, exponiendo así su salud integral y hasta su propia vida.