Tras décadas de avistajes, ahora crece la expectativa por la publicación en el Congreso de Estados Unidos de un informe de Inteligencia del Pentágono que reúne archivos militares clasificados. ¿Qué revelará el esperado informe ovni del Pentágono?

Se reprogramó la presentación en el Congreso de Estados Unidos de un informe sobre los archivos secretos del gobierno sobre ovnis, tras años de avistamientos y videos que sugieren que, de hecho, existen seres altamente avanzados.

Primero iba a ser el 1 de junio, pero se aplazó para el 25 de junio. Mientras tanto, las expectativas y las especulaciones sobre su contenido se acrecentan.

Si bien mantienen abierta la teoría alienígena, los funcionarios del Pentágono dejan claro que su objetivo real está en si los ovnis, o los fenómenos aéreos no identificados (UAP, por su sigla en inglés) en lenguaje del ejército estadounidense, representan una amenaza real para la Tierra.

Al respecto, la investigadora del fenómeno ovni, Silvia Pérez Simondini, contó su historia en Crónica Matinal de Canal 10.

El 18 de agosto de 1968 vivía en Caleta Olivia y vivió un encuentro cercano que marcó su vida para siempre. Luego, cumplió su sueño de formar su propio equipo de investigación

Hoy es una de las principales referentes sobre la investigación sobre fenómenos ovnis en el país y su trabajo es reconocido a nivel mundial.

Aquel suceso que marcó su vida lo recuerda como si hubiera pasado ayer: «Fue el 18 de agosto de 1968, a las 17.50, es una fecha que no voy a olvidar nunca».

«Era el día que mi hijo del medio cumplía un año. Escuchaba que mucha gente gritaba desaforadamente afuera en Caleta Olivia. Pensaba que era un accidente o algo muy grande. NO entendía. Cuando salgo y abro la puerta no lo podía creer. Primero pensé que era un animal. Cuando miro arriba de mi casa, el corazón se me vino al piso. Era una cosa tan enorme, tan inmensa».

La investigadora sostiene que se trató de un plato volador de entre 40 y 50 metros de diámetro que posó encima de su casa.

En la década del noventa decidió conformar un equipo de investigación y dedicarse de lleno a ello.

Asegura que las autoridades norteamericanas confirmarán que «evidentemente existe algo no clasificado, las llamadas UAP».

«Van a decir que no podrán descartar (tampoco confirmar) que sean naves extraterrestres», adelantó.

«Les debe costar muchísimo realizar el informe porque durante 70 años se dedicaron a ocultar los registros», valorizó.

¿Qué revelará el informe ovni del Pentágono?

Para quienes esperan que el informe revele una gran cantidad de información nueva, el descarte de la tecnología estadounidense “es casi el único hallazgo concluyente en el informe de inteligencia clasificado”.

Entonces, el informe no entregaría pruebas de que los avistamientos aéreos fueran naves espaciales extraterrestres.

El Comité de Inteligencia del Senado pidió un análisis sin clasificar, por lo cual el informe debería estar finalmente disponible para que lo vea el público general. Sin embargo, la legislación también establece que el informe “puede incluir un anexo clasificado”.

También debería describir un proceso para compartir información entre agencias, para ayudar a identificar tecnologías desconocidas y para detectar patrones en las apariciones de ovnis que podrían implicar intenciones hostiles.

 

El año pasado, el Departamento de Defensa estadounidense publicó tres videos en blanco y negro grabados por pilotos de la Marina en los que parecen verse ovnis.

Los pilotos expresan asombro por lo que están viendo y no ofrecen ninguna explicación.

Para el departamento, sin embargo, no se trata de extraterrestres, sino de equipos tecnológicos creados por rivales estadounidenses que eran desconocidos por los pilotos.

En agosto, el Pentágono formó un grupo de trabajo «para detectar, analizar y catalogar las UAP que podrían representar una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos».

Pero el ejército no quiere revelar los resultados de sus investigaciones internas porque espera proteger sus propias actividades, así como su tecnología e inteligencia.

Si los UAP son de un adversario potencial, el grupo de trabajo no quiere proporcionar información para evitar dar detalles de lo que se conoce o se desconoce, dijo un funcionario del Pentágono.

Eso deja muchos incidentes «sin explicación», al menos para el público.

Sin embargo, los funcionarios dijeron que muchos de los avistamientos de ovnis en realidad pueden ser objetos que abarrotan cada vez más el espacio aéreo: globos meteorológicos, globos metálicos de fiesta, drones aficionados y profesionales.

Además, hay muchas variables que afectan lo que los pilotos creen que están viendo: su propia velocidad, reflejos del sol, el clima y otras circunstancias. Un piloto que sobrevuela el océano podría pensar que un objeto se mueve a una velocidad extrema y, en realidad, se mueve tan lentamente como un automóvil.

Además, los avistamientos también podrían ser de los propios experimentos y prototipos clasificados del Pentágono.