Como todo un símbolo, Macri fue uno de los personajes que estuvieron en Córdoba cuando el peronismo llegó al poder. El 12 julio 1999,  luego de tres derrotas consecutivas frente al radicalismo, en una fría mañana, el fallecido gobernador José Manuel de la Sota, ex abogado del Grupo Macri durante la dictadura, asumió su primer mandato y del peronismo como gobernador de Córdoba.

El acto de asunción se realizó en la vieja Legislatura ubicada en la calle Deán Funes, plena peatonal. Y como se puede ver en la siguiente fotografía, ese día estuvieron presentes, en el centro mismo del estrado, abrazados y aplaudiendo, los siguientes personajes:

El asumido De la Sota con su implante capilar; Carlos Saul Menem, por entonces presidente de la Nación y mandamás del peronismo; Juan Schiaretti, también ex empleado de los Macri durante la dictadura, actual gobernador de Córdoba; el ucedeista German Kammerath, ex intendente de Córdoba y ahora dirigente de Cambiemos; y el propio Mauricio Macri, por entonces un joven ajeno a la política, presidente de la constructora IECSA, posteriormente presidente de la Nación, quien en la foto se lo ve sonriente, con ojos bien abiertos, arriba a la izquierda, en paralelo a Schiaretti.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Fuente: La Voz del Interior

Esta foto de aquel frío día de julio, es más que una postal. Fue el nacimiento del “cordobesismo”. Régimen político que hace 20 años, con un régimen cuasi feudal, que nada tiene que envidiarle al de Formosa, controla Córdoba.

Este régimen se caracteriza por una política económica neoliberal, aliado a los sectores más conservadores de “La Docta”, controlando todos los resortes del Estado y derivando los grandes contratos públicos a empresas “amigas”. La principal: IECSA de la familia Macri. Ex patrón tanto del “Gallego” De la Sota como del “Gringo” Schiaretti, los dos mariscales del peronismo cordobés. De allí la presencia del ex presidente, ese frío día de julio, en legislatura cordobesa.

Y los frutos de esta sociedad nacida en Córdoba y prolongada hasta el día de la fecha, se vieron al poco tiempo. Específicamente el 30 noviembre del 2001, cuando mientras el país se sumergía en una debacle sin precedentes que tumbó al gobierno del radical  Fernando de la Rùa, con un presupuesto de 94 millones de dólares, De la Sota le adjudicó a IECSA, de su ex jefe Macri, la construcción de 110 Nuevas escuelas a lo largo y ancho de toda la provincia de Córdoba.

Conocida como “110 Nuevas Escuelas”, y marketineada como una gesta épica, esta fue la primera gran obra electoral del “cordobesismo”.  Ejecutada mientras  el “Gallego” De la Sota, a tono con el menemismo, privatizaba o procuraba privatizar el juego, el Banco de Córdoba y la empresa de electricidad EPEC.

Esta obra Macri no la ganó sólo. Sino en una Unión Transitoria de Empresas (UTE) con la ultra K Electroingenieria. Otra controvertida constructora, involucrada en varias denuncias de corrupción, por entonces una empresa ignota sin cupo para licitar, propiedad de Osvaldo Acosta y Gerardo Ferreyra. El primero un CEO íntimo amigo de De la Sota. El segundo, ex militante del Partido Revolucionario de los Trabajadores (PRT), compañero de celda del cordobés Carlos  Zannini, mano derecha jurídica de Cristina Kirchner. Por eso, durante años, esta constructora cordobesa, surfeando la grieta, ganó millonarias licitaciones tanto del “cordobesismo” como del kirchnerismo nacional.

En el caso del contrato por  las 110 Nuevas Escuelas, Macri y sus novatos socios de Electroingeniería, tuvieron la fortuna que tan solo seis meses después de firmado, tras la caída de la Convertibilidad, este se renegoció, por decreto, entre gallos y medianoche, con un reajuste del 154%. De esta manera, de un saque, los ingresos de la empresa de Macri y Acosta, se incrementaron de 94 a 239 millones de pesos. Renegociación en la cual también intervino el actual senador del Frente de Todos, Carlos Caserio.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Escuela construida por De la Sota y las constructoras Electroingeniería – IECSA
Los gasoductos de la corrupción

A fines del 2007, concluido con éxito la construcción de los edificios escolares cuyos costos alcanzaron finalmente los 500 millones de pesos de aquel entonces, el cordobesismo craneó otra mega obra pública electoralista más grande, colosal y costosa: los gasoductos troncales. La obra “más importante de la historia de Córdoba” según palabras textuales del actual gobernador cordobés Schiaretti, que iba a permitir la “industrialización del interior”, en una provincia cada vez más sojera.

Debido a denuncias de corrupción, pago de coimas, lavado de dinero, muertes y anulaciones, esta nueva licitación tardó más de 12 años en ejecutarse. Comenzó en el 2008, con un presupuesto de 252 millones de dólares y terminó costando 882 millones. Un 351% más en dólares. De los cuales, un tercio -300 millones- se los llevó IECSA de los Macri, otro tercio la constructora delasotista-K Electroingeniería, y el tercio restante Odebrecht. Constructora brasileña involucrada en múltiples causas de corrupción en Argentina, Brasil y el mundo. Cuyo CEO, Marcelo Odebretch, mientras su empresa tendía ductos en Córdoba, estaba preso en Brasil acusado de pago de pago de coimas en la causa del Lava Jato.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Schiaretti, Macri y detrás los operarios de la constructora Odebrecht

Su trámite comenzó formalmente en octubre del 2008,  durante el primer año de su gestión, cuando  Schiaretti, amigo estrecho de Macri, concretó el llamado a Licitación Internacional 6/2008, para el tendido de 1.670 km de gasoductos troncales, con financiamiento incluido, que irían para todos los puntos cardinales de la provincia mediterránea.

Eran tiempos políticos sensible entre el “cordobesismo” y los K. Pues hacía poco había concluido la pelea de Cristina Kirchner con el campo, por la controvertida Resolución 125 de Martín Lousteau. Pelea en la cual, luego de cierto titubeo, Schiaretti, en consonancia con su amigo Macri, por entonces Jefe de Gobierno Porteño, se posicionó a favor del sector agropecuarios. Dado que el cordobesismo, al igual que el macrismo, tiene ahí sus principales votos.

Esta definición enervó al kirchnerismo, que congeló relaciones con “el gringo”. Y se puso peor meses después, a comienzos del 2009, cuando Nestor Kirchner y  Schiaretti empezaron a tironear por el armado de las listas para diputados y senadores del PJ cordobés, de cara a las trascendentales elecciones legislativas nacionales de ese año. Disputa que acabó con dos listas peronistas: la de Schiaretti -Unión por Córdoba- y la de Kirchner con el “Frente Para la Victoria” cuya boleta irónicamente, terminó padeciendo en Córdoba, al igual que en todo el país, una durísima derrota, sin obtener ni una banca de las 15 en juego.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Fuente: Diario El País

Tras esta división del voto, en una elección clave para Nestor Kirchner que pretendía controlar el Congreso para lanzar desde allí su contraataque, su relación con el cordobesismo llegaron a un punto de no retorno cuando Schiaretti, el 29 de mayo del 2009, justo un mes antes de las elecciones, el día del “Cordobazo”, mediante los decretos 739/09 y 740/09, le adjudicó la millonaria  obra de los gasoductos troncales a una Unión Transitoria de Empresas (UTE) conformadas por:

  • Andrade Guiterrez: empresa brasileña, hermana de Odebrecht, acusada de pago de coimas en la causa del Lava Jato, con su titular también preso en Brasil.
  • Britos: empresa del operador, señalado como el testaferro de De la Sota, Horacio Miró, denunciado en los tribunales de Córdoba por corrupción. Socio de Macri actualmente en la firma Madero Urbana que opera en Puerto Madero, Ciudad de Buenos Aires.
  • IECSA: constructora hasta fines del 2007 presidida por Mauricio Macri. Aparentemente -hay dudas- la vendió a su primo Angelo Calcaterra, en cómodas cuotas, cuando  asumió como Jefe de gobierno porteño. La venta incluyó un millonario contrato con el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires que pagaría el propio Mauricio Macri como intendente. Así de golosos.
Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Fuente Boletín Oficial

Sobre esta adjudicación, hubo después una denuncia penal en Brasil, en el marco de la causa del Lava Jato, por el pago de una coima por 32 millones de dólares según Alberto YoussefY era un claro mensaje del peronismo cordobés al kirchnerismo, sobre quien era  su real aliado económico y político: Macri.

En cuanto al presupuesto para esta obra, Schiaretti lo fijó en 257 millones de dólares. A razón de 153 mil dólares el kilómetro. Que según el contrato iban a ser aportados por la constructora brasileña Andrade Gutierrez -nada que envidiarle a los Simpson-, a través del Banco Nacional de Brasil -BNDES-. También investigado en la causa del Lava Jato como la caja pùblica que financiaba negociados en obra pública en todo el mundo.

Y es acá donde comenzaron a surgir los problemas para los sospechosos gasoductos de Macri y Schiaretti. Dado que para poder aprobar este millonario crédito, de unos 25.700 mil millones de pesos actuales al dólar oficial, el gobierno de Córdoba tenía que conseguir y presentar una serie de garantías y avales financieros ante el banco BNDES de Brasil.

La primera, como garantía de pago, la coparticipación federal de impuestos. Con lo cual, si se disparaba la inflación y el gobierno cordobés no podía pagar el crédito al BANDES, el banco brasilero podía echar mano a los fondos de la coparticipación que todos los meses el gobierno nacional le envía a las provincias. Y que hoy sostienen prácticamente el gobierno de Schiaretti.

Esta garantía fue cedida a favor de la UTE Odebrecht – IECSA – Britos en junio del 2009, por la legislatura cordobesa, controlada a mano de yeso por el mariscal Schiaretti, mediante una ley exprés, que casi ningún legislador pudo leer en detenimiento, porque ingresó llena de anexos horas antes de su aprobación.

El segundo requisito financiero que pedía el BNDES, era un aval de distintos estamentos del gobierno nacional. O sea… ¡Cristina!  Algo impensado. Dado que por aquel entonces, no solo las relaciones entre los K y  Schiaretti estaban congeladas, sino que Macri, principal beneficiado de este millonario crédito externo en dólares, como jefe de Gobierno porteño,  ya se había convertido en el principal opositor político de Cristina Kirchner. Por esta razón, estos avales nunca se iban a firmar ni se firmaron.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Macri y Cristina
Muerte de un “valijero”

Por esta razón, sin los avales financieros del gobierno nacional, los gasoductos de Macri y Schiaretti estuvieron frenados durante tres largos años. Hasta el domingo 11 de marzo del 2012, cuando el diario cordobés La Voz del Interior de Clarín, publicó una nota titulada “La Consultora Millonaria”.

En ella, el periodista Sergio Carreras, señalaba que había consultoras vinculadas a un funcionario de Schiaretti, Roberto Daniel Martín, encargado de la obra de los paralizados gasoductos troncales, que cobraban millones de pesos por asesoramientos en obras de gasificación en las localidades del interior cordobés. Obras complementarias a los gasoductos troncales, cuyo contrato estaba totalmente paralizado. Un verdadero disparate.

En la nota, La Voz del interior señalaba también que las consultoras del funcionario de Schiaretti estaban bajo la dirección técnica del ingeniero Marcelo Arias, sindicado como un “valijero”.  Quien un año después apareció muerto, flotando en el río Suquía, a metros de la Casa de Gobierno, molido a palos, como un mensaje mafioso al cordobesismo. ¿Quién lo envió?

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Cadáver del “valijero” Martin Arias

Al otro día de esta publicación, el entonces legislador del Frente Cívico, Ricardo Fonseca, – del partido de Luis Juez, actual aliado de Macri, presentó una denuncia penal contra Schiaretti, el ingeniero Martín Arias, y diez intendentes del interior de Córdoba, pidiendo que se los investigue “asociación ilícita” y “defraudación por administración fraudulenta”.

Para evitar un escándalo político, rápido de reflejos, el 26 de marzo del 2012, tan solo dos semanas después, De la Sota, que acababa de reemplazar a Schiaretti en la gobernación, junto al actual vicegobernador Manuel Calvo, firmaron los decretos 192/12 y 193/12 autorizando a Britos, propiedad del operador delasotista Horacio Miró, a vender la participación que tenían en la UTE de los gasoductos a sus otros dos socios. De esta manera, el contrato quedó en manos de los Macri y  los brasileños.

Tras cartón, nuevamente De la Sota, ex embajador de Menem en Brasil, y Calvo, firmaron el decreto 270/12, mediante el cual, con difusos argumentos, le otorgaron un incremento del 15% a la UTE Andrade Guiterrez – IECSA. Otra irregularidad que elevó el monto del contrato a 74 millones de dólares más, 330 millones de dólares en total. Unos 200 mil dólares el kilómetro.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Decreto 270/1

Este decreto tenía argumentos reñidos y un destinatario: Andrade Gutierrez. Cuyos directivos, tras las denuncias judiciales y periodísticas, deberían tener los pelos de punta viendo como Schiaretti y De la Sota, luego de embolsar 36 millones de dólares en sobornos como más adelante se explica, durante casi cuatro años no pudieron sacar adelante la obra de los gasoductos, por su pelea con Cristina.  Pero a la par, se estaban adjudicando, ellos mismos, otros millonarios contratos, con otras empresas amigas, para hacer otras obras de gasificación que eran complementarias a los paralizados gasoductos troncales. O sea un curro total y desfachatado.

Macri, De la Sota y Schiaretti Vs. Cristina

Luego de controlar los daños, el hábil De la Sota, retomó su interés por la licitación de los gasoductos que hacía cuatro años estaba totalmente parada. Para ello, con las relaciones totalmente congeladas, hizo un último intento de acercamiento al gobierno de Cristina Kirchner, para obtener los  avales. Pero fue en vano. Nada logró y el conflicto se hizo abierto y público.

Comenzó el 25 de julio del 2012, cuando el  gallego De la Sota le envió una carta, al por entonces Jefe de Gabinete de Cristina Kirchner, Juan Manuel Abal Medina, reclamando más de 2.000 millones de pesos en obras adeudadas y fondos pendientes del ANSEs para la Caja de Jubilaciones de Córdoba. Casi el mismo importe que necesitaban para financiar los gasoductos. Y luego presentó una demanda ante la Corte Suprema de Justicia por los fondos del ANSES.

Continuó al mes siguiente, el 28 de agosto, cuando De la Sota y Macri, por entonces jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires con apetencias presidenciales, blanqueando públicamente su alianza, inauguraron una sede de la Casa del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires en Córdoba, y firmaron un convenio de cooperación mutuo en materia turística y cultural.

“Quiero darle una muy cordial bienvenida al ingeniero Mauricio Macri y aplaudir la decisión del gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires de abrir una representación en la ciudad de Córdoba”, dijo con cara adusta De la Sota, en un mensaje que tenía un solo destinatario: Cristina Kirchner.

“La verdad que hoy es un día de mucha alegría para nosotros. La apertura de la casa, la primera casa de la ciudad de Buenos Aires en el interior que no podía ser otro lugar que Córdoba”, respondió, con cara tensa, su amigo Macri, ex CEO de IECSA.

Finalmente la confrontación llegó a escándalo el 14 de noviembre del 2012,  cuando luego recibir a Macri con bombos y platillos, De la Sota atacó intempestivamente a la entonces ministra de Industria K Débora Giorgi, en Córdoba, en pleno acto en la planta Renault, motivando el retiro de la funcionaria en medio de silbidos y acusaciones cruzadas.

S.O.S. a Lula

Luego del cruce con la ministra Giorgi, el 16 de enero del 2013, el “Gallego” De la Sota, sabiendo que estaba todo perdido, le envió una carta al presidente del Banco Nación Argentina de ese entonces, Juan Carlos Fábrega, último lugar donde había quedado frenado el expediente, solicitando la firma de los avales para el crédito de los gasoductos.

Un mes después, el 12 de febrero, Frabrega respondió negativamente arguyendo “cambios en las condiciones iniciales del contrato”. Estos eran el incremento de 74 millones de dólares, que De la Sota y el actual vicegobernador Calvo le otorgaron a Andrade Guiterrez y IECSA, a través del Decreto 720/12 luego de las denuncias de La Voz. Luego le encomendó al gobernador cordobés a iniciar todos los trámites de nuevo, a través del ministerio de Economía, a cargo en ese entonces por el ultra K Axel Kicillof. Actual gobernador de la provincia de Buenos Aires.

Al otro día de esta negativa, el 13 de febrero, a través de su cuenta personal de Twitter, De la Sota, victimizándose, comenzó a reclamarle directamente a la presidenta Cristina Kirchner  por el crédito de los gasoductos de Andrade Guiterrez y Macri. “@CFKArgentina dígale al Bco. Nación que cumpla. Vamos a perder el financiamiento brasileño de los gasoductos. No agreda más a los cordobeses” disparó.

Cristina, que además de su enemistad con Macri, por el fallo del juez de Griesa a favor de los Fondo Buitres estaba estrangulada de dólares, nunca respondió. Y desesperados De la Sota y Calvo, jugaron su última ficha: Inácio “Lula” Da Silva. Ex presidente de Brasil de quien el mandatario cordobés decía ser su amigo desde cuando era embajador en Brasil de Menem, y quien supuestamente estaba al tanto del proyecto de los millonarios gasoductos.

El viaje lo realizaron los días 6, 7 y 8 de mayo del 2013. Justo cuando en Brasil comenzaba a estallar la causa del Lava Jato. Expediente judicial en el cual la constructora Andrade Gutiérrez tambien estaba enchastrada por el pago de millonarias coimas.  Entre ellas, los enrevesados gasoductos de Córdoba, donde según el arrepentido Youssef, condenado por lavado de dinero, se habrían pagado coimas por 36 millones de dólares a funcionarios del gobierno de Córdoba.

El primer día, 6 de abril, maletín en mano, De la Sota y Calvo visitaron a los directivos del BNDES, señalados en la causa del Lava Jato de ser la millonaria caja donde se financiaban corruptas obras, que luego ejecutaban las grandes constructoras brasileñas. Luego,  el día 7,  visitaron a Sergio Andrade, presidente de la constructora Andrade Gutiérrez, socio de IECSA, posteriormente condenado a siete años de prisión por corrupción en la causa del Lava Jato.  Y por último, el 8, en una reunión absolutamente privada, con Lula Da Silva. Preso un tiempo también por la causa del Lava Jato, luego absuelto.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Calvo izquierda, Lula medio, y De la Sota derecha

“Lula me decía que en los diez últimos años se han creado más de 19 millones de puestos de trabajo. El símbolo de la nueva clase media es la libreta de trabajo. Personas que están en el trabajo formal, 19 millones en 10 años. Es la continuidad de políticas y de escucharse”, contó De la Sota apenas terminó su reunión con Lula, describiendo una realidad en Brasil que hoy no existe.

“Acá los que piensan distinto se tratan como enemigos. Tenemos que aprender a convivir los que pensamos distinto, y esto falta. Reconciliar a los argentinos va a ser la tarea del próximo gobierno” agregó con un mensaje que nuevamente solo tenía como  destinatario: Cristina.

Gas, escándalo, y muertes

Este último recurso de De la Sota, creador del “cordobesismo”, tampoco funcionó, y Cristina no firmó los avales. Así fue como, dos meses después, el 19 de julio del 2013, alrededor de las 12.00 hs. apareció flotando en el Río Suquía,  a metros de la casa de gobierno, sin un maletín que portaba, el ingeniero Arias. El mismo que había sido nombrado por el diario la Voz del Interior como un operador del ex funcionario Martín, encargado de los Gasoductos, en obras menores de gasificación del interior.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Cuerpo del ingeniero Martín Arias recién hallado en el río

Quebraduras en manos y muñecas “posiblemente por la acción de una palanca”; lesiones en el brazo izquierdo, producto de la defensa a su agresor; dislocación de hombro; daños múltiples el rostro, por efecto de un “palo de árbol” o “caño de hierro”; un golpe en el cuello producido por un “caño” o “aplastamiento”; lesiones detrás del torso “compatibles con un ataque por la espalda”; quebradura de cráneo; heridas en el tabique; pérdidas de piezas dentales; y anillo del dedo aplastado en forma de óvalo efectuado “por un fuerte golpe” por lo cual no pudo ser extraído del cuerpo.

Eso fue lo que arrojó la primera autopsia del cuerpo, a cargo del médico forense Guillermo G. Tillard, de vasta experiencia en el poder judicial de Córdoba. Como si en su trayecto peatonal hacia el centro, Arias hubiese sido introducido en un camión compactador de basura. Y luego arrojado al agua debajo del puente Sarmiento, que cuenta con un acceso desde la avenida Guzmán.

Autopsia que luego, como en el caso Nisman pero al revés, fue refutada por otra que decretó un inexplicable “suicidio”. Ya que si el cuerpo golpeó contra la superficie dura del concreto ribereño, no se explica cómo llego al rio y se desplazó por él, hasta la vera de la casa de Gobierno.

Pero esta macabra muerte del ingeniero Arias, señalado como un “valijero” del poder, no fue la única de ese día. Como en una serie política de Netflix,  casi a la misma hora apareció muerta, en la localidad de Temperley, provincia de Buenos Aires, Susana Leiva. Empleada doméstica de María del Carmen Poplawsky. Ex alta funcionaria de De la Sota, a cargo en su comienzo del contrato de los gasoductos, y actual funcionaria de Macri en el Concejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires. Y hermana de otro ex alto funcionario cordobesista, Walter Poplawsky, socio del operador delasotista Horacio Miró en Britos SA y del propio Macri en Madero Urbana SA.

https://tn.com.ar/policiales/susana-leiva-era-una-mujer-muy-luchadora_402209

En este caso, según la autopsia, Leiva murió estrangulada manualmente, con tres puntazos en el abdomen, golpes en el rostro y quemaduras de cigarrillo en la espalda. Por el hecho, fue imputado y condenado a cadena perpetua su pareja, Alberto Ponce. Quien nunca reconoció el crimen aduciendo no recordar nada de lo que pasó tras consumir cocaína. Si, en cambio reconoció haber ocultado el cadáver en el pozo ciego de la casa.

Desde un primer minuto quien alertó respecto la desaparición de Leiva, fue Carmen Poplawsky, quien como se dijo luego de ser funcionaria de De la Sota en la Agencia Córdoba Inversión y Financiamiento (ACIF) a cargo de los gasoductos, pasó a ser funcionaria de Macri.

Por ello, “Carmencita”, como le decía De la Sota, salió en las cámaras de TN del grupo Clarín, sin que nadie la reconociera como tal, con cara muy preocupada. Acusando desde un principio a Ponce, como principal sospechoso, aduciendo que le enviaba muchos mensajes de texto y la llamaba, tal como puede verse en el video.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Maria del Carmen Poplawski

Por último, en este raid de crímenes cinematográficos, la familia Britos, dueña original de la constructora homónima, vendida a Miró y Poplawsky, en la misma semana de la muerte del valijero Arias y Leiva, sufrió un singular robo, en su casa de fin de semana, en Traslasierras,  provincia de Córdoba. Se trató de un comando encapuchado, con armas largas, que hasta le quiso cortar el dedo a la esposa de Britos, pero luego se fue robando unos celulares.

¿Mensajes mafiosos? ¿De quién?

Esta sucesión de homicidios ocurridos en las narices de Macri -Leiva-, Schiaretti -Arias- y De la Sota -Britos-, ¿Fue una casualidad cósmica o un mensaje mafioso? Si fue un mensaje mafioso ¿Quien lo emitió? ¿Por qué? ¿Fue el kirchnerismo, principal enemigo político del cordobesismo?

La respuesta pareciera ser… Andrade Gutiérrez. Quien luego de 5 años de dilataciones, y supuestos pagos de sobornos por 36 millones de dólares, se quedó con las manos vacías, sin poder ejecutar el polémico contrato de  los gasoductos. Mientras que De la Sota y Schiaretti tenían otros millonarios contratos, con constructoras amigas, en otras obras de gasificación en el interior provincial, complementaria de las troncales.

Por eso, en ese mismo mes, mientras toda esta cadena de crímenes sucedían, la constructora brasileña Andrade Guiterrez, levantó sus oficinas que tenía en la avenida Rafael Núñez 5.220 y se fue de Córdoba, abandonado para siempre Argentina.

De la Sota, Schiaretti y Macri no se rinden

Luego de esta seguidilla de muertes, el millonario contrato de los gasoductos, que hasta entonces ocupaba las tapas de los diarios se convirtió en tabú. Hasta fines del 2014, cuando De la Sota, por ese entonces ya un opositor total a Cristina, junto a su operador Horacio Miró, comenzó a diseñar su carrera presidencial de cara a las elecciones del 2015.

Para ello, lo primero que hizo fue tratar de arreglar los entuertos con los brasileros y la familia Macri, provenientes de la licitación de los gasoductos, que a pesar de todo el escándalo, aún no había sido dada de baja.

Con ese propósito, en agosto del 2014, el fiscal José Mana a cargo de la causa del ingeniero Arias, que la había caratulado como homicidio, pidió licencia por enfermedad. Lo sustituyó, como subrogante, el fiscal Guillermo González, quien tan solo diez días después, el 4 de septiembre, con una nueva y disparatada pericia, determinó que Arias no había sido brutalmente asesinado.

Sino que se había suicidado lanzándose del puente Sarmiento, desde unos 10 metros de altura, ubicado en el centro de Córdoba, donde habitualmente hay controles policiales, en pleno mediodía, sin ningún testigo que viera nada. Así, la justicia cordobesa, cancha controlada hasta el último banderillero por Schiaretti y De la Sota, la mandó a archivo.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Fiscal Guillermo González

Archivado el caso Arias, el 10 de marzo del 2015, mientras lanzaba su campaña presidencial junto a Caserío y Massa, actuales aliados de Alberto Fernández dividiendo el voto peronista, finalmente el mandatario cordobés rescindió los contratos  de los gasoductos con la UTE Andrade Gutiérrez – IECSA.

Y pocos días después, el 20 de mayo, a la par que crecían  las chances de Macri de llegar a la presidencia, mediante la licitación pública internacional N° 61/2015, el mandatario cordobés convocó nuevamente a empresas nacionales e internacionales para la construcción de los gasoductos troncales.

Esta nueva licitación también era con financiamiento incluido. Aunque tenía una extensión y precio mucho mayor. Eran 2.292 kilómetros de ducto. Un 38% más que en la licitación del 2008 (1.670 km). Y un presupuesto millonario de 874 millones de dólares. A razón de 385 mil dólares el kilómetro. Un 250% más que la del 2008, cuyo costo era de 153 mil dólares. Actualmente unos 88 mil millones de pesos actuales al dólar oficial. Equivalentes a 9 millones de IFE. Todo a pagar mediante crédito público.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
De la Sota presentando la nueva licitación
Juntos con Mauricio

Luego de este llamado, De la Sota, puso como candidato por segunda vez a su compinche Schiaretti,  y adelantó las elecciones para gobernador en Córdoba al 5 de julio. Y el “gringo”, una vez más, sin acordar con el kirchnerismo, volvió a partir el voto peronista con dos listas, y se impuso con el 40% de los votos, desplazando a los K a un pobre tercer puesto con apenas el 17%. Ergo, en Córdoba, la nueva y millonaria licitación de los gasoductos estaba garantizada.

Pero lo mejor vino después, cuando Macri, ex presidente de IECSA,  amigo y socio político de Schiaretti y De la Sota, se impuso en el ballotage 51% a 48% y fue electo presidente de la Nación.

Este triunfo fue por una estrecha diferencia de 678 mil votos. Cuyo grueso lo aportó Córdoba, la provincia más macrista, donde el ex presidente sacó el 71% de votos frente a un magro 28% que obtuvo Scioli.

Con este batacazo electoral, ahora, la licitación de los gasoductos, también estaba garantizada desde lo más alto del gobierno nacional. Con lo cual Macri, Schiaretti y De la Sota, tras una larga contienda derrotaron a Cristina.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales

Macri ganó dos veces

Con Macri como mandamás del país, y Schiaretti de Córdoba, la licitación de los gasoductos de 884 millones de dólares salió por un tubo. Comenzó a cristalizarse un mes después de la llegada de Macri a la Casa Rosada, y Schiaretti al “Panal”, como se denomina la moderna sede del gobierno cordobés. Concretamente el 16 de enero del 2016, cuando Schiaretti, con un presupuesto 5% por encima del presupuesto oficial, le pre adjudicó a un grupo de tres empresas la licitación de los gasoductos. Cada una en distintas zonas.

Estas eran: IECSA – China Communications Construction Company; Electroingeniería – China Petroleum Pipeline Bureau, y la brasileña Odebrecht.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Fuente gobierno de Córdoba

O sea, mientras en la primera licitación las tres empresas Andrade Gutiérrez (Brasil), IECSA (Macri) y Britos (De la Sota) hacían toda la obra, ahora la obra se dividía en tres zonas diferentes. Que quedaron en mano de IECSA de los Macri; Electroingenieria, íntimos de Schiaretti y De la Sota;  y la brasileña Odebrecht. Con lo cual, salvo la presencia de esta y de las constructoras chinas, no hubo grandes cambios.

Salvo en sus costos que pasó de 152 mil a 385 mil dólares el kilómetro. Un 250% más. Sobreprecios que precisamente eran la especialidad de Odebrecht, mega constructora con la que el grupo Macri, tiene estrechísimos contactos. Al haber sido una artífice en la compra de deudas del Correo Argentino, para lograr un acuerdo judicial que evite la quiebra de esta empresa, y la posibilidad que se haga extensiva a SOCMA (Sociedad  Macri).

Con la rapidez de un rayo, 10 días después, el 26 de enero del 2016,  el entonces recién asumido presidente Macri, ostentando su triunfo, llegó hasta a Córdoba con todo su gabinete, e hizo una reunión conjunta con el gabinete provincial de su amigo Schiaretti, a plenos abrazos.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Reunión de gabinetes de Macri y Schiaretti, 26/1/2016

Tras ella, el ahora ex presidente, mientras no paraba de hablar de la corrupción K, anunció que el gobierno nacional iba a financiar un tercio de la obra de los gasoductos de 884 millones de dólares, en la cual, su constructora tenía justo un tercio de los contratos. Así de desfachatado todo.

“Yo quería decir, en primer lugar, querido amigo presidente, que este es un día histórico. Luego de once años un presidente de la Nación está nuevamente en la casa de gobierno de la provincia de Córdoba. ¡Usted vino a Córdoba a romper con el cepo institucional que pesaba sobre nuestra provincia! ¡Muchas gracias querido presidente!” comenzó diciendo Schiaretti, mostrándose y tratándose ambos mandatarios como dos viejos compinches.

“Hay una obra que es señera para los cordobeses. Es la obra de los gasoductos troncales, que lamentablemente antes no la pudimos hacer porque Nación (Cristina Kirchner) no nos autorizaba a endeudarnos para una obra que íbamos a pagar los cordobeses. En esta oportunidad el presidente Macri no solo autoriza el endeudamiento sino que también va hacerse cargo de un tercio de las obras de los gasoductos troncales y yo quiero agradecer especialmente al presidente” lanzó como primicia el gobernador cordobés, sin que ningún medio o periodistas se escandalizara.

“Buenas tardes y gracias gringo por recibirme acá (…) Yo estoy feliz de haber vuelto (…) Córdoba tiene que ser el gran motor de esta nueva etapa de la Argentina. No buscar más, odios, enconos y diferencia sobre el pasado. Tenemos mucho por hacer. Los gasoductos le dije al gobernador te apoyo pero la condición es que tiene que estar terminado antes de octubre del 2019” respondió el presidente Macri.

Presentando este financiamiento como un duro y desinteresado sacrificio de su gobierno para con Córdoba, todo lo contrario a lo malvados K. Cuando en realidad era un gran negocio para la constructora de su familia, y su estrecha aliada Odebrecht. Y una modificación de los pliegos de licitación, que como requisito ineludible estableció que las empresas debían conseguir el financiamiento para las obras.

Adjudicados al fin

Un mes después de esta visita de Macri a Córdoba, el 17 de febrero, el gobernador Schiaretti firmó el decreto Nº 80/2016, adjudicando el contrato de los gasoductos, por un monto total de 884 millones de dólares, a las empresas: IECSA – China CCC, Electroingeniería – China Petroleum Pipeline, y Odebrecht. Un 250% más que en la licitación del 2008. ¿Habrá sido para pagar las cuentas pendientes con Andrade Guiterrez, hermana de Odebretch, por el anterior contrato?

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales
Decreto Nº 80/2016

Inmediatamente después de esa adjudicación, el 16 de marzo, la legislatura de Córdoba controlada por el cordobesismo, aprobó la Ley 10.339 ratificando el decreto Nº 80/2016 de Schiaretti. Y en ella además, modificando el contrato de concesión, autorizó a Schiaretti a efectuar operaciones de crédito público, con amplias atribuciones, por 800 millones de dólares, para financiar la obra de los gasoductos, poniendo como garantía la coparticipación federal de impuestos. Peor que en la fallida licitación del 2008, donde al menos las formas y montos del crédito estaban claramente fijados.

“Estas grandes licitaciones para lo único que sirven es para grandes negocios. Estamos muy atentos a esto porque Córdoba no está en condiciones de endeudarse en semejante cantidad de dinero porque a alguien le interese hacer negocios. Ese es el tema central. También nos preocupa que siempre aparezcan las empresas del poder. Aparece Electroingeniería, Odebrecht, y empresas del gobierno nacional como IECSA”, cuestionó ante este periodista, el legislador cordobés Aurelio García Elorrio en momentos en que se aprobaba esta ley.

Los gritos de Paolo

Luego de esta convalidación de la legislatura cordobesa, ahora sí, tras ocho largos años, la obra de los gasoductos por fin iba a arrancar. Pero se presentó un último, imprevisto, y poderoso escollo: Paolo Rocca. CEO número uno del grupo Techint quien había participado de la última licitación de los gasoductos, mediante una UTE integrada por el Grupo Roggio S.A. y la constructora Boetto Butigliengo S.A.. Los tres involucrados en la controvertida causa de “Los Cuadernos” por pago de coimas. Pero había quedado afuera por presentar un presupuesto un 60% más elevado que las ganadoras.

Frente a esta derrota, Paolo Rocca, que no puede competir en precio con el acero chino, sabiendo que detrás de esta obra estaba la constructora de Macri, armó un escándalo político – mediático para que no lo dejen fuera.

A nosotros no nos invitaron; no integramos grupos. Las empresas que se presentaron eligen a quiénes pedir precios”, clamó Javier Martínez Álvarez, director general de Tenaris en la Argentina, fabricante de los caños Techint, soslayando que el grupo, junto a las constructoras locales Roggio S.A. y Boetto Buttigliengo S.A., había participado de la licitación y quedado afuera por su elevada cotización.

Lo que queremos es sensibilizar respecto de si la competencia debe ser con los chinos; difícilmente un sector de la industria nacional pueda sobrevivir a los precios chinos”, añadió el CEO mostrando por donde pasaba la cosa.

“El año pasado, la tonelada de caños costaba 2.500 dólares, pero hoy cuesta 1.500 dólares en el mercado internacional. Estamos hablando de 52.000 toneladas, hay 52 millones de dólares  en juego. Hagan el lobby que quieran, no vamos a pagar un centavo más” replicó por su parte Fabián López, por entonces ministro de Agua, Ambiente y Servicios Públicos de Córdoba, máximo responsable de las obras. “Córdoba no va a defender el monopolio” completó el gobernador Schiaretti en lo que parecía iba a ser un duro entrenamiento.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales

Sin embargo, luego del escandalete y las amenazas, Macri, Schiaretti y Rocca acercaron posiciones. Y modificando el contrato recientemente adjudicado, algo sumamente irregular, acordaron que Techint sea proveedor de los caños para la ansiada obra de los gasoductos.  Sin informar a nadie, respecto su modalidad y precio.

Finalmente, despejado totalmente el panorama, el 13 de septiembre del 2016, el gobernador Schiaretti firmó el decreto 1250/16, autorizando la emisión de un título público por 260 millones de dólares -lo mismo que salía la obra del 2008- a pagar en 10 años, con una tasa del 7,5%, para financiar solamente las obras que estaban a cargo de Odebrecht.

Este crédito, el mandatario cordobés lo consiguió velozmente veinte días después, gracias a su amigo Macri. Cuya familia también tiene grandes deudas ocultas con Odebrecht, por la cuestión del Correo Argentino.

Concretamente el 3 de octubre del 2016, el Comité Ejecutivo del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) del ANSES, controlado íntegramente por el macrismo,  mediante el Acta Nro. 137, le otorgó un préstamo de 260 millones de dólares a Córdoba, para financiar los gasoductos de Odebrecht. Dinero que, según el contrato, debía poner la empresa brasileña. Sin embargo terminan poniendo el ANSES cuyos aportantes hoy tienen jubilaciones y pensiones de hambre.

El acta fue firmada por el ex titular del ANSES, el macrista Emilio Basavilbaso, y Luis “Toto” Caputo, por entonces ministro de Finanzas de Macri. Uno de los principales responsable del demencial endeudamiento externo del periodo 2015-2019. Endeudamiento que entre otras cosas se usó para hacer estos negociados de esta calaña.

De esta manera, luego de casi 10 años, el 12 de enero del 2017, Macri y Schiaretti juntos, inauguraron en Córdoba un primer tramo de los tan anhelados gasoductos troncales del cordobesismo. Que casualmente fueron los que correspondían a los tramos de Odebrecht.

Mauricio Macri, Juan Schiaretti, José Manuel de la Sota, gasoductos troncales

Como se puede ver en la foto de arriba, en el acto, los dos mandatarios estuvieron juntos, codo a codo, defendiendo la obra y la empresa. Macri arengó que los cordobeses eran los “mentores” de la “idea de cambio“. Y que los gasoductos iban a traer “el desarrollo económico de la provincia” que estaba enclenque. Rodeado por obreros cuyos cascos decían Odebrecht, el aliado de SOCMA.

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