Designado por Macri en 2018, fue recusado sin éxito por CFK en dos oportunidades. En una lo protegió Bruglia, puesto a dedo por Macri, y en otra Hornos, que también visitaba al ex presidente. Hace unos días avaló una maniobra de Stornelli para blindar a Macri ante las investigaciones de espionaje ilegal.

Mariano Llorens, juez de la Cámara Federal de Comodoro Py, también visitó a Mauricio Macri en la quinta de Olivos y figura con un ingreso a la Casa Rosada para reunirse con Juan Bautista Mahiques, el ariete de la persecución judicial. Llorens fue designado en el cargo por Macri pero luego de un concurso. Intervino en la causa denominada mediáticamente la “Ruta del dinero K”, donde ordenó que se la cite a CFK, y hace unos días accedió a un pedido del procesado fiscal Carlos Stornelli para que reabran una causa que apunta a proteger a Macri de las investigaciones por espionaje ilegal.

El ingreso del juez Llorens a la Casa Rosada, según los registros de acceso, fue el 17 de diciembre de 2018. Ingresó a las 14.07 al despacho de AsesoresAllí atendían entre otros José Torello y Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, dos miembros de la Mesa Judicial macrista. Pero además a la misma hora y al mismo lugar ingresó Mahiques, la punta de lanza de las operaciones judiciales de Macri.

 El ingreso del camarista Llorens a la quinta de Olivos fue el 6 de septiembre de 2019. En la planilla figura que fue a ver a Macri, que ingresó a las 16.45 y se retiró 15 minutos después. Llegó en el auto con Pierre Pejacsevich, un ex gerente del Banco Macro que tiene una consultora financiera y es compañero de partidas de bridge de Macri.

¿Qué hacía un camarista federal en la sala de Asesores del presidente Macri? ¿Por qué fue a la quinta de Olivos a ver a Macri? No tenía ningún cargo institucional.

Hace unos días, tal como informó Franco Mizrahi en El Destape, Llorens falló a favor del desarchivo de una causa que se armó para proteger a Macri de las investigaciones por espionaje ilegal. Es la causa conocida como “Operación Puf”, que se basa en escuchas ilegales realizadas por la AFI macrista y se creó para derribar el escándalo en torno al espía ilegal Marcelo D’Alessio. La denunciante original es Elisa Carrió y el objetivo de esta causa es decir que el D’Alessiogate se armó para derribar la farsa de las Fotocopias de los Cuadernos. Un disparate.

Uno de los querellantes de este caso es procesado Stornelli, quien había apelado el archivo del expediente. Llorens y Leopoldo Bruglia, que sigue en el cargo donde lo puso a dedo Macri, le dieron la razón al Stornelli. Para colmo el caso tramitaba en el juzgado federal Nº 11 que estaba a cargo de Claudio Bonadío. El expediente fue cerrado por Marcelo Martínez de Giorgi, el primer juez que subrogó ese despacho. Ahora, la investigación quedará en manos de otro magistrado vinculado al Lawfare, Julián Ercolini, que es quien está a cargo del mismo juzgado desde el 12 de febrero pasado.

Llorens juró en el cargo el 12 de. junio de 2018. A diferencia de Bruglia y de Pablo Bertuzzi, designados a dedo por Macri, pasó por un concurso que demoró 10 años. Tiene vícunculo personal con varios miembros del esquema judicial PRO, como el ex viceministro de Justicia Santiago Otamendi.

A los pocos días de asumir, el 28 de junio, confirmó los procesamientos y embargos contra Lázaro Báez en la causa bautizada como “Ruta del dinero K”. Firmó junto al camarista Martín Doctrina Irurzun.

El 31 de agosto de 2018 el juez Llorens fue clave para que se convoque a declaración indagatoria a CFK en la causa de la “Ruta del dinero K”. El pedido lo hizo la Unidad de Información Financiera (UIF), el organismo antilavado que el macrismo reconvirtió para su esquema de persecución de kirchneristas. Y Llorens se sumó al voto de Doctrina Irurzun para darle lugar. El tercer juez, Bruglia, dijo que el pedido era improcedente. Bruglia, uno de los designados a dedo por Macri.

Llorens argumentó que “de hacer lugar a lo peticionado, no solo se verán beneficiados los acusadores, sino también la defensa, en tanto se le habilitarán todos los recursos que, como parte, le corresponden para ejercer su derecho en igualad de armas

CFK recusó a Llorens y a Irurzun y entonces sí apareció Bruglia, puesto a dedo por Macri, para rechazar la recusación el 8 de octubre de 2018. CFK insitió fue entonces el juez Gustavo Hornos el que rechazó finalmente el pedido. Justo Hornos, presidente de la Cámara de Casación, que estuvo 6 veces con Macri en la Casa Rosada y dos en Olivos.