El abogado constitucionalista Eduardo Barcesat opinó sobre el per saltum aprobado este miércoles y dijo: «Hay un conflicto de poderes, esto no puede ocultarse».

Este miércoles se conoció la resolución de la Corte Suprema de Justicia que aprobó el per saltum que pedían los camaristas cuyos desplazamientos fueron ordenados por el Senado de la Nación. Al respecto, el abogado constitucionalista Eduardo Barcesat, opinó que «la Corte se coloca del lado opuesto a la Constitución» con dicha decisión y que está clara la existencia de un conflicto de poderes.

«La resolución de la Corte está firmada por los cinco integrantes y advierto que, lo que se trata aquí, es darle una admisibilidad procesal a la vía del per saltum, invocando razones de gravedad institucional para darle punto final al tema con una futuro sentencia.  Se le pone al lado al Gobierno nacional un plazo exiguo de 48 horas, aunque son temas que la procuración del Tesoro, ya lo ha tratado en otras instancias previas del procedimiento. Para mi es una mala señal institucional», opinó Barcesat en diálogo con Ernesto Lucero para Antena Pueblo Radio.

«Los jueces no tenían ningún requisito para los cargos que estaban ocupando y otorgarle la vía del per saltum, por más que sea un pronunciamiento formal, es una suerte de premio a aquellos que están en situación de rebeldía frente al Gobierno federal, desoyendo la Magna que es el sesgo constitucional y de su interprete auténtico que es la Cámara de Senadores de la Nación», explicó.

«Como hombre de derecho y con el compromiso con el deber de obediencia con la supremacía de la Constitución Nacional, establecida en su artículo 36, una de las incorporaciones más señeras de la reforma del 94, puedo decir que este pronunciamiento de la Corte, vuela por debajo de ese deber de obediencia y es contradictorio con el mismo», aclaró.

Ante estos dichos, Barcesat precisó: «Condeno este pronunciamiento de la Corte Suprema y vuelvo a poner de relieve que dos de los firmantes de este acuerdo fueron convencionales constituyentes y saben lo que es el resguardo de la institucionalidad. No pueden sentirse ajeno a ellos y más cuando, al asumir el cargo, jura por sobre el texto de la Constitución Nacional el cumplir la misma y hacerla cumplir».

Y concluyó: «es un antecedente lamentable».

Por otro lado, dijo que al abrir el per saltum, se procede a la suspensión de lo que hasta aquí había ahondado el Gobierno nacional. «Por supuesto también controvierte la resolución de la Cámara de Casación Penal que impuso el cúmplase a lo ordenado por el presidente de la Nación tras el rechazo de los pliegos por la honorable Cámara de Senadores. Hay un conflicto de poderes, esto no puede ocultarse y lamentablemente, una vez más, la Corte Suprema se coloca del lado opuesto al de la supremacía constitucional».

Por otro lado, compartió la opinión del ex juez federal Eugenio Zaffaroni al recordar que la última vez que algo así había ocurrido fue durante la llamada «corte automática del Menemismo». De todas formas, dijo querer reservar una opinión definitiva «para cuando se dicte una sentencia que será seguramente en breve plazo, pero es un debilitamiento, un quiebre del Estado de Derecho esta resolución».

«Estos magistrados no han estado a derecho, han resistido la convocatoria de la Cámara de Senadores y mal pueden concederse la admisibilidad del per saltum. Esto es un agravio a la institucionalidad argentina y muestra un grado de declive y consecuente pérdida de credibilidad del poder judicial de la Nación», concluyó.