Calificado por Cristina KIrchner como «El Mutante», quedará a cargo de las causas Amia, Peajes y el espionaje a jueces y políticos. En tanto, el juez federal Sebastián Casanello quedó sorteado para subrogar el juzgado federal 12, del que también se ocupaba Canicoba Corral.

El reemplazante de Rodolfo Canicoba Corral será el juez federal Julián Ercolini, quien deberá hacerse cargo del juzgado Federal 6, que quedará vacante el 29 de julio cuando se efectivice la renuncia que presentó el magistrado para poder acceder a la jubilación. Ercolini tiene a su cargo el juzgado 10 y varias causas en contra de Cristina Fernández de Kirchner, quien supo calificarlo como «el mutante» por la velocidad que le imprimió a los procesos contra la expresidenta una vez que asumió el entonces presidente Mauricio Macri. Con el presidente Alberto Fernández supo tener una relación de amistad pero que desde hace tiempo se enfrió. A partir de agosto, este magistrado tendrá a su cargo el atentado a la AMIA, el negociado de los peajes del gobierno de Macri y el espionaje ilegal a jueces y dirigentes políticos.

La salida de Canicoba Corral provoca otros movimientos en los tribunales de Comodoro Py porque una vez que se concrete su retiro, el juez federal Sebastián Casanello subrogará el juzgado federal 12, que estaba a cargo de Sergio Torres, quien fue nombrado en la Suprema Corte de Justicia bonaerense y del que también se ocupaba Canicoba. El sorteo fue realizado este jueves en la Cámara Federal porteña.

El recorrido de Ercolini

En 2004 fue designado al frente del Juzgado Federal 10 por el entonces presidente Néstor Kirchner y con el tiempo recayeron en su despacho varias causas contra la por entonces presidenta Cristina Kirchner y parte de su gobierno. Tuvo a su cargo la detención de Ricardo Jaime y así se transformó en el primer juez en apresar a un exfuncionario kirchnerista. Además, instruyó la causa Hotesur y envió a la actual vicepresidenta a juicio por el presunto direccionamiento de la obra pública en Santa Cruz. En su indagatoria ante el Tribunal Oral Federal 2, CFK se refirió en duros términos al magistrado a quien calificó de «el mutante», porque –según afirmó– «cambió el gobierno y cambió Ercolini», en alusión al avance de las causas en su contra cuando Mauricio Macri llegó a la Rosada.

La vicepresidenta lo acusó, junto a Bonadio, de formar parte de un «plan sistemático» de «persecución judicial» y lo señaló por los «sorteos dudosos» en los tribunales de Comodoro Py. «Debería jugar a la lotería. Tengo una suerte. Siempre me tocan Bonadio y Ercolini. Siempre me tocan los que me van a condenar», había dicho la entonces senadora.

El presidente Alberto Fernández supo calificarlo como amigo pero esa condición ha cambiado y cada tanto le dispensa comentarios críticos, aunque sin nombrarlo. Fue durante un homenaje a Esteban Righi donde ambos habían participado de la cátedra del exprocurador. «Faltan algunos otros adjuntos que hoy son jueces, pero se olvidaron de todas las enseñanzas de Righi», había dicho el primer mandatario en un acto en la Facultad de Derecho.

Ercolini también fue quien ordenó la detención de los empresarios Cristobal López y Fabián De Sousa en la causa Oil Combustibles, fallo que luego fue revocado por la Cámara, ya que se trataba de un delito excarcelable. El caso ahora está en juicio. López y De Sousa fueron liberados y sus detenciones fueron calificadas de arbitrarias.

Por sus manos pasó la causa Papel Prensa, en la que se negó a indagar a los directivos de Clarín y La Nación, a quienes los terminó por sobreseer. También está bajo su órbita la investigación por la muerte del fiscal Alberto Nisman. Hace 5 años y medio que orienta la causa hacia el homicidio contrariando todas las pericias iniciales. Entre otras cosas, autorizó la realización de un peritaje de la Gendarmería –sin experiencia en autopsias– al inicio de la gestión macrista. Aquel procedimiento se realizó sin que estuvieran las partes presentes y sin que permitieran la presencia de los peritos y forenses anteriores. Tampoco confrontó los resultados con las conclusiones del Cuerpo Médico Forense, altamente calificado en ese tipo de estudios.

Las causas

Ercolini quedará a cargo de investigaciones de alto impacto político: el atentado a la AMIA, el negociado de los peajes del gobierno de Macri y el espionaje ilegal a jueces, juezas y dirigentes políticos. La primera se transformó en la causa emblema de la falta de justicia en la Argentina, con veintiséis años de investigación y ni un sólo culpable tras las rejas. Entre las últimas medidas de peso de Canicoba Corral estuvo el pedido a Interpol para emitir las alertas rojas sobre los cinco exfuncionarios iraníes sospechados.

La causa por las irregularidades en las concesiones de los peajes de la Panamericana y el Acceso Oeste tiene un año de recorrido. Esta semana fueron procesados por administración fraudulenta el exdirector de Vialidad Nacional, Javier Iguacel y el exprocurador Bernardo Saravia Frías. Este viernes está prevista la indagatoria del exministro de Transporte, Guillermo Dietrich y el lunes del extitular de Hacienda, Nicolás Dujovne. El fiscal del caso es Carlos Stornelli, pero Canicoba decidió no delegarle la investigación. Ahora, el futuro de una de las causas que más complican a Macri y sus funcionarios es una incógnita. Sobre todo si Ercolini decidiera delegarla en el fiscal, exjefe de Seguridad del Club Boca Juniors y de excelentes lazos con el exjefe de Estado.

En el caso por el espionaje ilegal a jueces/as y funcionarios políticos, el juzgado de Canicoba, recibió informes de la Dirección Nacional de Migraciones que confirmaron que fueron espiadas las entradas y salidas del país de gobernadores, magistrados, diputados y senadores, empresarios y hasta Lionel Messi. «No sólo incluyó sus viajes, sino también datos surgidos en Policía Federal, antecedentes, y datos financieros de la UIF y de la Oficina Anticorrupción», había detallado el magistrado. La semana pasada su juzgado había realizado nuevos pedidos de informes a los diferentes organismos.

Tanto Ercolini como Casanello, tienen posibilidad de excusarse en los próximos días y, si esto sucede, habrá que realizar un nuevo sorteo. En caso de aceptar la subrogancia, ocupará el cargo hasta que se nombre un titular. Antes del sorteo, se habían excusado de participar los jueces del fuero federal porteño María Servini; Marcelo Martínez De Giorgi, quien ya subroga el juzgado que dejó Bonadio; Daniel Rafecas, candidato a la Procuración y Luis Rodríguez.