“En julio de 2017, el motivo por el cual se accedía al mercado de cambios perdió el carácter de declaración jurada y quedó reducido a un informe a título estadístico. Esto significa que, desde ese momento hasta diciembre de 2019, los dólares demandados del listado pueden haber tenido distintos usos, no sólo atesoramiento. Entre los más importantes podría haber importaciones y deudas financieras. Del cruce de pagos de importaciones del período con las importaciones realizadas surge una diferencia. Pero es imposible saber si la deuda comercial de las empresas se incrementó en ese periodo, porque en 2017 el Banco Central discontinuó el informe de deuda externa privada. Un ejemplo lo dejará en claro: una empresa importa por 100, paga 80 por vía comercial. Los 20 restantes, ¿los obtuvo por atesoramiento para pagarlos o debe 20? No lo sabemos. Si debe los 20 (es decir, que incrementó su deuda comercial), todos los dólares que demandó fueron fuga”. También dijimos que “la formación de activos externos fue legal entre diciembre de 2015 y diciembre de 2019, por lo que la mención de quienes fugaron del país los millones de dólares que el gobierno de entonces obtuvo en préstamo en el mercado voluntario de crédito hasta febrero de 2018, y del Fondo Monetario Internacional cuando aquella ventanilla se cerró, no implica atribuirles ninguna infracción a la ley penal. Cuando el propio gobierno se convierte en algo parecido a una organización delictiva, las actividades realizadas a su amparo gozan de la protección de la ley”. Lo cual no implica ocultar los hechos como si fueran inocuos.

En el caso de las personas físicas no existe duda alguna: todos los integrantes de la lista compraron dólares en el Mercado Único Libre de Cambios para atesoramiento. El gobierno nacional estimuló esa fuga, suprimiendo todo tipo de regulaciones. Por eso, su número fue en constante ascenso:

 

 

Poco menos de 2 millones de personas en 2015, mas de 5 millones en 2019

 

La nómina de los primeros 100, que publicamos hoy, es esclarecedora. No parece poblada de enemigos del gobierno. De ningún gobierno. Esta es la lista, con los nombres y los dólares atesorados por cada uno:

 

 

 

 

En familia

La encabeza Enrique Eskenazi, con 40,5 millones de dólares y lo sigue su hijo, Matías Eskenazi Storey, con 29 millones. Si se suman todos los miembros de la familia (el hijo Sebastián Eskenazi Storey, con 18,2 millones de dólares; la hija, Valeria Eskenazi Storey, con 7,8 millones de dólares y Esteban Eskenazi, con 7,4 millones de dólares) los Eskenazi sustrajeron a la inversión productiva en el país más de 100 millones de dólares.

El último de la lista, con 4,4 millones de dólares es Jorge Carlos Rendo, miembro del directorio del Grupo Clarín desde 1999. Del mismo Grupo figura en la lista con 5,6 millones Carlos Alberto Moltini, desde la semana pasada presidente de Telecom Argentina, luego de tres décadas como gerente de Administración y Finanzas, sub gerente y gerente general de distintas empresas del Grupo, como el canal 13 de televisión, Multicanal y Cablevisión-Fibertel.

 

Jorge Rendo y Carlos Montini

 

 

También se destacan los tres principales ejecutivos del Grupo W, miembros de la familia Werthein:

  • Gerardo Werthein se llevó del país 11,8 millones de dólares
  • Daniel Werthein, fugó 6,3 millones de dólares, y
  • Adrián Werthein, formó activos externos por 5,5 millones de dólares.

Entre los tres primos, cuyas relaciones personales no son armónicas, se aproximan a los 25 millones de dólares. Daniel fue vicepresidente de la Fundación DAIA. Adrián preside el Congreso Judío Latinoamericano e integra el Congreso Judío Mundial. Antes presidió el Cicyp. En 2019 participó en el lanzamiento de la campaña reeleccionista de quien llamó “querido Presidente Macrì”, en un acto en el que el candidato acusó a CFK por la firma del memorando de entendimiento con Irán y por la muerte del ex fiscal general Natalio Alberto Nisman. Adrián Werthein afirma que él apoya a todo gobierno elegido por el voto popular y para probarlo, envió una foto en la que se lo ve junto al presidente de la DAIA,  Jorge Knoblovits, y al ministro del Interior, Eduardo de Pedro, durante lo que llamó una gestión para acercar posiciones, hace tres meses. La entidad, propietaria del edificio destruido por el atentado de 1994, acusó por traición a la patria a la ex Presidenta y luego de su regreso como vice se desesperó por acallar los aullidos de lobo de ese torpe alineamiento partidario, que también mereció un fuerte reproche del Gran Rabino Sefardí Isaac Sacca. Werthein fue el amable componedor.

 

 

Adrian Werthein con Eduardo de Pedro.

 

Gerardo preside el Comité Olímpico Argentino e integra el Comité Olímpico Internacional. Para los juegos olímpicos juveniles, que se realizaron en Buenos Aires en 2018, se gastó 15 veces más de lo que Werthein había anunciado con el entonces alcalde Macrì. El despilfarro incluyó un gran negocio inmobiliario, que El Cohete narró en su momento .

Entre Néstor Carlos Ick y su hijo Gustavo Eduardo, formaron activos externos por 43 millones de dólares, un desempeño extraordinario para quienes han hecho todos sus negocios en la paupérrima provincia de Santiago del Estero. A la caída de la dinastía Juárez, la intervención federal decidida en 2004 designó como ministro de Economía al actual presidente del Banco Central, Miguel Pesce. La redactora del Cohete, Alejandra Dandan, recogió entonces una notable declaración de Pesce: “De lo que yo conozco, nadie es dueño de todo, como acá” . En aquella nota, Dandan describe la extensión del imperio de los Ick. Lo que no sabía, porque aún no había sucedido, es que Ick presionaría al gobierno nacional de CFK para que no se realizaran las licitaciones para nuevos canales de televisión abierta, que compitieran con sus propios medios. El entonces vocero presidencial, Alfredo Scocimarro, lo expresó así: “Si podemos negociar con los pocos que hay, ¿para qué nos vamos a complicar admitiendo nuevos?”. Este error facilitó el desmantelamiento de la ley  de un plumazo en cuanto Macrì se acomodó en la Casa Rosada. De origen ucraniano, los Ick son gente pesada, como le consta al obispo católico Juan Carlos Maccarone, cuyas homilías no eran del agrado de la familia.

 

 

Los Icxk, pura sonrisa.

 

Tanto los Eskenazi como los Werthein y los Ick tienen o han tenido entre sus actividades, bancos, aseguradoras y o financieras. En la lista de la financiarización también se aprecia la presencia de:

  • Pablo Gutiérrez, vicepresidente del Grupo Galicia, con 13,3 millones de dólares. Antes tuvo a su cargo la Banca Privada, que es la dependencia que se especializó en la remisión de dinero de argentinos al exterior sin declarar.
  • También está el presidente del mismo banco, Eduardo Escasany, con 5,5 millones.
  • Los Eskenazi tienen una participación menor en el mismo grupo.
  • Pilar Supervielle, del Banco Internacional Exprinter, sacó del país 8,7 millones de dólares, menos de la mitad de los 19,6 millones, que figuraban entre las 4.000 cuentas de la lista Falciani.
  • El banquero José Alberto Benegas Lynch, directivo de ADEBA y del Banco CMF, está en el pelotón inicial, con 14 millones de dólares. En la nómina de 2008 y 2009 también figuraba, con 11,4 millones. Su tío Alberto Benegas Lynch fue uno de los organizadores civiles del golpe de 1955 y el introductor en la Argentina de las teorías neoliberales y libertarias, mediante invitaciones para dictar conferencias a Ludwig von Mises y Friedrich Hayek.
  • Haydé Castellano (4,9 millones) es la viuda de Julio Vicente Raele, el titular de la compañía de seguros de la UOM en los años de Lorenzo Miguel.
  • Otro asegurador listado es Héctor Martínez Sosa (4,5 millones).
  • Santiago Pablo Pellegata, agente de bolsa del Banco Finansur, adquirió 5,1 millones de dólares.
  • Sebastián Salaber Blaquier Vasena Estrugamou preside el Banco de Valores y el Grupo de Valores, que en 2019 administraba activos por 290.000 millones de pesos. Cuando el Congreso debatió el aborto se presentó ante los diputados con un razonamiento desopilante: como cada argentino ahorra en promedio 1920 dólares al año y hay 400.000 abortos cada año, si se evitaran el país recuperaría 768 millones de dólares perdidos por año. Entre 1960 y 2017 se perdieron 1,3 billones de dólares de ahorro, que, agregó, se hubiera convertido en inversión. Esto no ocurre con los 6,5 millones de dólares que él fugó del país. Terminó con una frase que atribuyó a Macrì: no hay nada más gratificante que dar.
  • Rien ne va plus

    Un rubro bien representado es el de los empresarios del juego:

    • Ricardo Benedicto, con 16,7 millones de dólares;
    • Antonio Tabanelli, con 9 millones de dólares;

     

    Antonio Tabanelli, la alegría del vivir

     

    • Darío Javier Rosenzvit, del Grupo Ivisa, que opera casinos, tragamonedas y apuestas online en Mendoza, San Juan, Chaco, Tucumán y Chubut, con 8,8 millones;
    • Héctor Cruz, con 8,5;
    • Nicolás Glazman, heredero del Bingo Oasis, con 6,1 millones. Está casado con Lucía Romero, hija del senador Juan Carlos Romero, y a la fiesta de casamiento asistieron 450 invitados.
    • Federico Miguel de Achával, con 4,6.

     

    Otro sector con fuerte representación en la lista es el de las energéticas. Por ejemplo:

    • Guillermo Reca, socio de Nicky Caputo en SADESA, (8,2 millones)
    • Eduardo Escasany (5,5 millones), también socio de Reca y Caputo en SADESA, pero además titular del Banco Galicia.
    • Gonzalo Péres Moore (6 millones)
    • Luis Pablo Rogelio Pagano (5,9 millones)

    Martín Alfredo Nacarato prefiere las energías renovables. Vinculado con Daniel Angelici y con el ex director jurídico de la AFI Juan Di Stéfano, Nacarato constituyó la empresa Global Green Ricardone el 27 de octubre de 2016. Tres semanas antes fue adjudicataria de la obra Ricardone I, para explotar biogás, pero no la construyó, según el informe de Carla Pelliza en El Destape Web. Di Stéfano lo designó como secretario letrado en el Consejo de la Magistratura porteño. No sabemos con cuál de esas actividades generó los 6,3 millones de dólares que adquirió durante su gobierno.

    El supermercadista tucumano Emilio Luque, con 21 locales en cuatro provincias del norte, se llevó 17,8 millones de dólares. El año pasado la AFIP le trabó embargo por impuestos impagos. Los trabajadores sostienen que con ese dinero, adquirió los ingenios azucareros Concepción (el segundo del país, que también interesaba a Ledesma) y Marapa, y el molino harinero San Salvador. En enero de este año cerró su sucursal catamarqueña.

     

     

     

    Emilio Luque, derecha, con el intendente de la Banda del Río Salí, Darío Monteros, a quien llaman Chimenea.

     

    El supermercadista mayorista Eduardo Pochinki compró 7 millones. Vicepresidente de Maxiconsumo, José Lodico compró 6,4 millones.

    En el tramo inferior de la nómina hay una gran dispersión. Oscar Alberto Andreani (5,6 millones) es uno de los principales empresarios de logística. Lo mismo que Héctor Colella (5,2 millones de dólares), el designado heredero de Alfredo Yabrán, y que Ronaldo Strazzolini (5,1 millones) directivo del grupo Román. El ex presidente de Renault, Manuel Antelo, ahora representante de Mitsubishi con CarOne, se anotó con 5,1 millones. Sergio Malatesta (4,5 millones) es un mayorista de parabrisas y autopartes, de San Nicolás. Víctor Hugo Malaisi (4,5 millones), posee estaciones de servicio en San Juan. También hay semilleros, mayoristas de alimentos, chatarreros, transportistas, concesionarios y fabricantes de vehículos de carga, metalúrgicos autopartistas.

    Mariano Demián Bernstein (4,8 millones) fue sobreseído hace dos años por una cuestión procesal en una causa por evasión fiscal en la compra y venta del predio del Village Recoleta, pero los demás miembros del grupo familiar continuaron procesados. Walter Forwood (5 millones de dólares) fue el presidente de San Antonio, la mayor empresa de servicios petroleros, cuyo principal accionista es Luis Blaquier. Otro empresario del rubro, José Enrique Recordón, de la pyme Transbox, aportante a la campaña del senador sindicalista Guillermo Pereyra, y habitual declarante de prensa sobre la imposibilidad de trabajar a pérdida, transfirió 7 millones de dólares. Distribuidor de petróleo en Comodoro Rivadavia,  Aldo Abel Sixto compró 6 millones de dólares.

    La lista sólo va acompañada por estos pocos comentarios, porque esta semana no tuvimos tiempo de iniciar un estudio en profundidad, tarea que queda pendiente para quienes entiendan estos datos como una radiografía estructural de la postración argentina y no como una mera anécdota. Verá entonces qué alto porcentaje de ellos figuran en las compilaciones previas de fuga de capitales, ya sea las que mencionamos la semana pasada como las de las listas del arrepentido Hernán Arbizu y del whistleblower Hervé Falciani, ambos del HSBC, o en los Panama Papers. Tarea para casa durante la cuarentena.