La disputa en torno a la herencia millonaria que dos hermanos dejaron en la localidad de La Para, lo que disparó una novela judicial con dos jóvenes viudas en el centro, deparó este martes otra novedad de importancia: la detención e imputación del abogado de una de ellas.

Se trata de César Teobaldo Ochi, abodado de la viuda Liliana Basualdo (35, detenida desde septiembre) según confirmaron fuentes judiciales que siguen de cerca la investigación que lidera el fiscal de Distrito 1 Turno 5 de la ciudad de Córdoba, Gustavo Dalma, según informó La Voz del Interior.

El abogado César Teobaldo Ochi (El Doce)

Sobre él pesa la imputación por el presunto delito de tenencia de instrumentos destinados a cometer falsificación en concurso real con falso testimonio. Se entregó en la mañana de este martes, junto a su abogado defensor, mientras una brigada policial intentaba detenerlo.

De acuerdo a las fuentes consultadas, de manera simultánea se allanaron su casa y su estudio en barrio Juniors, de la ciudad de Córdoba. Entre otros objetos, se secuestró un sello médico.

De esta manera, el abogado y su clienta hoy están imputados y detenidos en medio de una disputa en torno a millones de pesos.

La historia se reconstruye a partir del expediente judicial, donde consta que Pedro Titti tenía junto con Isidro y Ciriaco, sus hermanos, una extensión de terreno de 362 hectáreas, abarcando montes, ríos y zonas aptas para la siembra y el cultivo, con un valor aproximado de entre ocho mil y 10 mil dólares la hectárea.

Liliana y Nilda Basualdo se casaron con los hermanos Isidoro y Pedro Titti -ya fallecidos- cuando apenas superaban los 20 años. Ellos les llevaban una diferencia de 60 años.

Las hermanas Basualdo.

Las mujeres son hijas de un tambero que había pasado por el campo de Pedro e Isidro Titti, y las conocían desde siempre.

Liliana se casó con Isidro y Nilda, con Pedro. Aunque este último matrimonio fue anulado por el juez de familia Gabriel Tavip, quien consideró que el octogenario tenía sus capacidades cognitivas disminuidas.

La disputa judicial se dio cuando apareció en escena Norma Titti, la hija extramatrimonial de Pedro, quien reclama la herencia.

Ese capítulo incluye varios procesos judiciales con denuncias cruzadas de ambos lados. Hace unos meses, Norma Titti denunció en los medios que las hermanas manipularon a los hombres para quedarse con el capital.

Desde entonces comenzó a escribirse un amplio y aún inconcluso capítulo judicial repleto de denuncias cruzadas. Incluso, en agosto, una de las viudad, Liliana Marisel Basualdo (35), denunció haber sufrido dos balazos cuando iba en moto.

Esta última investigación tuvo un vuelco rotundo el 6 de septiembre último, cuando la mujer terminó detenida.

Captura. Liliana Basualdo fue detenida a principios de septiembre. (La Voz)

Estuvo internada y tres días después recibió el alta médica. La fiscal Milagros Gorgas, del Distrito 2 Turno 1, ordenó su detención por presunto falso testimonio. En concreto: sospecha que se autoamenazó y también se presume que el atentado a balazos pudo haber sido autoprovocado.

La pesquisa, a cargo del departamento de Investigaciones Criminales de la Policía, derivó en allanamientos aquel viernes de septiembre, con el apoyo de agentes de la Departamental Río Primero, la mujer fue detenida.

En un comunicado de prensa, la fiscal indicó que Basualdo estaba considerada como presunta autora del delito de falso testimonio. “Motiva la medida, la constatación de actitudes concretas de Basualdo que ponen en riesgo la investigación. La imputación que pesa sobre la causante afecta directamente la administración de justicia y el normal desarrollo de los actos de investigación, tanto en los presentes actuados como en los que se tramitan en la fiscalía de Distrito 1 Turno 5 relacionados al delito de defraudación por circunvención de incapaces que tiene por víctima a Pedro Titti (fallecido) en relación a los campos que fueran de su propiedad, objeto ahora de sendos pleitos judiciales”.

Si bien la fiscal se amparó en el secreto de sumario para no revelar mayores detalles de esta causa, fuentes que siguen de cerca la causa indicaron que a través de un cruce de llamadas telefónicas se sospechaba que las primeras amenazas denunciadas por Basualdo fueron falsas, según publicó La Voz en ese momento.

Según las pesquisas, la idea de las falsas amenazas y del presunto autoatentado la sacó -aparentemente- de un capítulo de la novela de El Trece, Argentina Tierra de Amor y Venganza.

La mujer había denunciado que un hombre le disparó dos veces desde un auto de color blanco el pasado 20 de agosto a las 23 en calle Roque Sáenz Peña 1074, según contó a la Policía.

La fuerza de seguridad indicó que la encontró tendida en el piso, y a un costado una motocicleta honda Titan. Fue trasladada al Hospital Juan Domingo Perón y tres días después fue dada de alta en el Santorio El Salvador, de esta Capital.

Cuando estaba internada, contó que el atacante le “dio a entender que, si seguía jodiendo, me iba a matar”, en un video que publicó El Doce. “Cuando vi que él vino directo a mí, me pegó con el caño. Vino, me apuntó y me disparó, y me dijo que deje de joder con el caso”, dijo entonces.

“Pienso que me disparó para asustarme. Si me hubiera querido matar, me hubiera pegado un balazo en la cabeza o en el corazón”, indicó.

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