Al ajuste que sufre la Conae, se suma otro recorte de $4.400 millones: «Cada mes es un poco peor»

El organismo perdió el 53% de sus recursos desde el inicio de la gestión libertaria: pasó de contar con más de $70 mil millones en 2025 para desarrollar ciencia a solo $42 mil millones este año.
La Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) atraviesa una situación crítica luego de un nuevo recorte presupuestario dispuesto por el Gobierno nacional. La medida llegó apenas semanas después de que funcionarios de la gestión de Javier Milei exhibieran el lanzamiento del CubeSat Atenea como ejemplo de la capacidad tecnológica argentina desarrollada por universidades públicas, la Comisión Nacional de Energía Atómica y la propia CONAE.

El nuevo ajuste fue oficializado a través de la Decisión Administrativa 20/2026 y recorta otros $4.409 millones sobre un presupuesto que ya había sufrido una fuerte caída. Según denuncian desde ATE CONAE, el organismo perdió el 53% de sus recursos desde el inicio de la gestión libertaria: pasó de contar con más de $70 mil millones en 2025 a poco más de $42 mil millones este año. Además, la planta de personal capacitado  se redujo de 300 a 250.

La crisis en el organismo nacional también impacta sobre la formación de recursos humanos especializado y la transferencia de conocimiento dentro del sistema científico. Foto: Conae

Entre las áreas más afectadas aparece el Proyecto Tronador, vinculado al acceso soberano al espacio, que quedó “completamente desarmado”, según explicó a La Nueva Mañana Emiliano Baum, responsable de Tecnologías de la Información del área de estaciones terrenas de la CONAE y delegado de ATE.

“Lo único que queda más o menos vivo es SABIA-Mar, pero el satélite está construido y en el camino hay deudas de todos los colores. CONAE tiene deuda con todos los proveedores”, agregó y advirtió que a futuro eso genera más problemas para el organismo. Además, advirtió que se cortaron servicios de soporte y mantenimiento por falta de pagos.

Baum contó a este medio sobre el escenario de deterioro operativo, que solo sigue en pie gracias al sostenido esfuerzo de las y los trabajadores: “Se trata de reemplazar con voluntad lo que falta de dinero, pero eso tiene límites. Hay infraestructura que sí o sí hay que tener por lo que ciertas tecnologías que está vieja, las mantenemos funcionando como se puede”, afirmó.

En ese marco, explicó que la sobrecarga laboral crece a medida que continúan las renuncias: “El trabajo que antes hacían tres personas lo termina haciendo una”.

La crisis también impacta sobre la formación de recursos humanos y la transferencia de conocimiento dentro del sistema científico. “Está quedando gente de más de 40 o 45 años y no hay nadie en el medio. Se perdió una generación”, alertó Baum y agregó que incluso ante un eventual cambio de gobierno, la reconstrucción llevará años: “Cada mes es un poco peor. Y aunque venga un gobierno que decida poner plata, no lo va a poder hacer instantáneamente”.

Desde ATE CONAE señalaron que los servicios estratégicos del organismo, como las estaciones terrenas, el control de los satélites SAOCOM y los sistemas de alerta temprana, continúan funcionando gracias al esfuerzo del personal: la voluntad de no perder años de trabajo científico en el país. 

Al mismo tiempo, cuestionaron que mientras se congelan compras y proyectos tecnológicos, el Gobierno incorporó funcionarios y cargos políticos tanto en CONAE como en la empresa VENG, controlada por el organismo espacial.

Hoy, con un recorte acumulado, tecnología que va quedando desactualizada y salarios que arrastran una pérdida cercana al 40% desde 2023, desde la CONAE advierten que ya no sólo está en riesgo un programa espacial: también peligra la posibilidad de transmitir conocimiento a una nueva generación de investigadores y técnicos y con ello, el desarrollo científico argentino: “Cada mes es un poco peor”, cierra Baum.