Compartimos con nuestro lectores una pequeña pero emocionante historia publicada por Mariana Zapata en el facebook » Habia Una Vez »
Diario de una inundación.
Hay materiales que emocionan obligando a hacer una pausa para leerlos detenidamente.
Hay materiales que calan el alma y es imposible no empatizar, imaginando el momento.
Cuando Daniel Fernandez, me entregó un cuaderno , nunca imaginé que me trasladaría en el tiempo a través de cada palabra escrita por su abuela, doña Clementina Garnero.
A continuación transcribo un diario de su autoría, el cual detalla cuan duro fue para el miramarense el momento de la inundación acaecida entre los años 1977- 1985.
Leerlo es vivir en primera persona dicha experiencia con todas las sensaciones imaginadas.
Todo comienza con una lista de días y meses de hechos importantes:
“Año 1977
24 de julio : se inauguró con éxito el Centro Termal Municipal.
2 de septiembre: el agua de la laguna por primera vez pasó el paredón.
23 de noviembre: viví el terremoto más fuerte que sentí en mi vida, de siete grados, a las seis y media de la mañana.
El 23 de noviembre: se suicida Pedro Catania”.
El valioso escrito, hace una pausa en días para continuar:
“Año 1978.
El 5 de enero por la mañana , el agua nos dió un susto llegó hasta las puertas de Vesco, inundando Nilo, Mosconi, Marchetti hasta el termal , a las seis de la tarde un nuevo avance, los reyes han sido muy pícaros en asustarnos”
Notamos un cambio de lapicera y una letra un poco más grande:
“Siguiendo con la historia de Miramar el día seis y siete de febrero, otra avalancha de agua, rompió la contención en una parte del centro, nos alarmó de sobre manera, siento que hemos fracasado con la temporada turística, debido a la mala propaganda que nos han hecho.
Tanto Enero como Febrero ha llovido todos los fines de semana, arruinando todo. Llovía mucho y al rato salía el sol . Se pronosticó que en marzo iba a estar lindo y hasta hacer calor, pero eso también falló.
Desde el día 12 que llueve con tormentas eléctricas y abundante agua, casi la mitad del pueblo está inundado…
En la historia de Miramar, y desde mi recuerdo de chica que vivo acá, ya son 56 años, he visto sequías e inundaciones, pero nada se compara a esto.
Hermoso estaba el pueblo para la inauguración de temporada 77/78, nunca imaginamos este desastre, hasta el Centro termal recién inaugurado tiene agua, a pesar de que el intendente Dante Marchetti hizo lo habido y por haber con bombas y escombros no pudo contener tanta agua.
Ayer 18 y hoy 19 de marzo, se inundó Balnearia, dicen que hay un metro de agua. Los desagües y canales de toda la zona desembocan aca, es terrible ver como las aguas destrozan todo a su paso dejando sólo desolación y tristeza”.
Hoja nueva, letras corridas como si un líquido elemento acompañara el trazo:
“Hoy 22 de marzo se inundó mi casa… después de tantos años de luchas y trabajo incansable, se inundó mi casa y la de mis vecinos y lo peor es que ya van diez días de
lluvia.
Todo el pueblo empezó a hacer tapias y defensas cada uno en lo suyo. Intentamos sacar el agua con bombas, todo ha sido inútil.
No hubo alegría de cumpleaños de mis hijos, solo amargura , llanto e intentar sacar los muebles, todos nos resistimos a creer lo que estamos viviendo”.
Misma hoja pero otro duro día:
“24 de marzo
Otro viento norte , Dios de los cielos en qué quedará esto, derrumbes por toda la costa, el agua sigue subiendo, la gente desesperada, como me pasa a mí, sigo creyendo en Dios y que de alguna manera nos tienda su mano protectora a mi familia a mis vecinos a todo el pueblo.
Ayer vino el ministro de economía de la provincia, trato de sembrar esperanza, algo que de a poco estamos perdiendo”.
Esta vez una hoja nueva sin fecha, con trazos apurados y un color azul de lapicera diferente:
“Hemos pasado todos estos meses sacando muebles de mi casa y ayudando a sacar muebles a los vecinos, no sé de dónde sacamos fuerzas para aguantar tanto. Caminar con nuestras pertenencias al hombro y el agua hasta la cintura, haciendo coraje entre los vecinos, llorando y riendo como si estuviésemos locos . Se que Dios nos ha puesto esta prueba, quizás sea un anticipo de los que nos va a pasar a futuro.
En este tiempo hemos estado construyendo un dique que rompa en parte las olas en el sector más bajo, de todos modos las olas pasan todos los límites de la defensa, pasan los días y los empleados municipales y vecinos siguen ahí firmes en el trabajo de protegernos,
Han pasado tantas cosas increíbles en este último tiempo que no tenemos momento para pensar, o demasiado para pensar sin respiro.
2 de abril: cumpleaños de mi nieto, tampoco hubo festejo, se conformó con nada, solo viendo la tristeza y angustia de todos nosotros.
Están pasando cosas increíbles, olas de seis metros que se vienen encima, superan los bloques de dos metros y medio de alto, rompen todo llevándose la poca esperanza que queda”.
Siguen dos hojas en blanco, como algo muy doloroso que merece ser escrito pero en otro momento para continuar en una nueva hoja, tampoco tiene fecha:
“El agua de la mar está tan alta que nadie recuerda haberla visto así, pienso que debe hacer por lo menos uno o dos siglos o vaya uno a saber cuando estuvo tan alta, pienso esto por las marcas antiguas del arroyo que ahora vienen llenos de agua , es porque en algún tiempo y año tiene que haber pasado lo de ahora, pienso que esto no termina acá y cada vez tenemos más agua.
El intendente camina triste por las calles, controla las bombas que sacan agua, el y sus empleados van y vienen con el tractor y un acoplado llevando mudanzas, ayudando, no se si se podrá hacer algo más, tampoco se si reir o llorar,no se, veremos mañana que pasa, solo Dios sabe que tiene preparado para nosotros.
Algunos cuentan que todo esto pasa porque a principios de febrero abrieron las compuertas de los diques San Roque de Córdoba y el de Santiago del Estero, juntos el mismo día por eso fue tan grande la entrada de agua.
Hoy volvieron a abrirlas, tengo la impresión de que mañana o pasado nos de otro susto”.
Media hoja sin escribir, dejando espacio o quizás algo que contar.
“17 de mayo:
El viento norte derrumbó casi toda la parte baja del hotel Alemán, también se vieron afectados el hotel Playa y el Hotel del Casino.
Los bloques de cemento pesan tres toneladas , nos llevamos la sorpresa del siglo , las olas llegaron a 6 metros de altura y los bloques se movieron como acordeón.
Siguen subiendo las aguas, sin prisa, sin pausa. en las calles anegadas abandonan las bombas porque las vertientes llegan por lo de Michelini, dando la vuelta por atrás por donde surgen los arroyos.
Es una tristeza total,solo hay que ver para creer, nosotros vamos en lancha cuando baja la marea. Raquel tiene un metro de agua dentro de la tienda, yo en el hospedaje PIAMONTE, dos metros, igual que mis vecinos.
Hugo insiste en vivir arriba, él tiene igual de agua, solo que al tener planta alta llega por precarias pasarelas de madera, no se hasta cuando podrán hacerlo”.
A medida que leemos la esperanza y desesperanza ocupan un mismo espacio en la rutina de Clementina, su familia y vecinos:
“ 14 de julio.
El gobernador Chassey sobrevoló toda la zona lindera a la Mar Chiquita, veremos qué pasa, ahora el agua llegó al Hotel Corcobado y a la panadería de Smutt”.
Los días transcurren entre sobrevivir a la mar y continuar con el accionar cotidiano:
“Hoy es 28 de octubre de 1978, la gente se está organizando dentro de sus posibilidades, y la vida trata de transcurrir dentro de lo normal.
Después de mucho tiempo se organizó una noche de teatro en el salón del cine, además, fiesta de las escuelas con folclore y recitados dignos de verse en una noche tormentosa y calurosa, nada presagiaba lo que luego pasaría. Justo a las doce de la noche una avalancha de agua que venía de la mar se alzó sobre la costa y sobrepasó todos los límites.
Todos en el cine , pocos nos enteramos de lo que pasaba afuera, hasta que se detuvo la función y por el micrófono se pedía voluntarios para viajar y auxiliar a la gente de la ciudad de Morteros, ya que había pasado un tornado devastando el 70% de la población ya que el viento había superado los 200 km por hora.
Alguien comentó que esas ráfagas habían ocasionado que las aguas de la mar se levantaran varios metros provocando una marejada y bajando horas después”.
Nueva hoja sin fecha:
“Se sigue trabajando en el dique de defensa,la población está esperanzada en que el casino va a volver a trabajar para principios de diciembre , hay una localidad tan sufrida como la nuestra pobre Morteros, hubo muertos y heridos, casas caídas al ras del suelo, parece que la naturaleza se ensaña con ciertos lugares… Mañana será otro día.
En una hoja solita despues de muchas hojas en blanco podemos leer:
Dios ampare y proteja al pueblo y que todo vuelva a su cauce normal, que esto dentro de unos años vuelva a ser lo de antes aunque yo ya no lo vea.
Pueda que esto que escribo aquí lo lean con el tiempo, aunque no lo crean, porque nosotros que lo vemos y lo vivimos no lo podemos creer”.
Clementina, sus hijas y sus familias, lo perdieron todo como tantos miramarenses. Ellas se quedaron , reinventándose, arraigadas y enamoradas a pesar de tanta pérdida a pesar de tanto dolor.
Hoy digo al cielo: Clementina, tu mensaje a llegado, lo leemos lo compartimos, valoramos tu lucha, tu amor y sobre todo que nos regales este cuaderno con pocas hojas, de un pasado, que forjó el temple, junto a renglones que describieron en detalle un doloroso momento. Gracias inmensas por ello. Vamos en camino a ese Miramar que soñaste , transitando el sendero de lo vivido hacia un futuro prometedor.
Conmovida, agradecida, bendecida, Gracias por tanto familia Fernandez.





